Diamantes jóvenes
Dejo a continuación un nuevo avería dedicado al delicioso nuevo álbum de los Stones: Hackney Diamonds. El cual recomiendo leer escuchando uno de sus...
Este es el caso, por ejemplo, del realizado por Motorhead en la sala Hangar de Buenos Aires el 8 de mayo de 2004. Un auténtico tsunami. Una experiencia parecida a encontrarse en medio de un torbellino o un vendaval y haber perdido por momentos el sentido de la orientación y hasta la conciencia. No sólo por la potencia descomunal con la que la banda británica interpretaba clásico tras clásico sino por las circunstancias concretas de aquella noche destructiva. Porque, debido al escaso espacio disponible en la sala y la sobreventa de entradas, allí reinaba la incomodidad.
Lo que ocurrió después, lo recuerdo vagamente. Como todo lo que ha sucedido en mi mansión desde que se ha llenado de míseros poetas y jardineros infames. En cuanto el público se percató de que Lemmy Kilmister no iba a volver a aparecer, hordas de salvajes se lanzaron como locos al escenario. Los gritos y la insatisfacción fueron extendiéndose progresivamente y el peligro podía mascarse entre flecos de humo y cánticos de amor y también de desprecio hacia Motorhead.
0 comentarios