Mi nombre es (creo) Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont porque el arte literario es, ante todo, un estilo de vida para mí. Un soplo místico. Y para estos escritores, sus libros eran sus riñones e hígado. Un miembro más de su cuerpo sin el que no podían respirar. El tejido de un vestido oscuro que los transportaba a dimensiones remotas, como ciertas canciones de David Bowie o cuentos de Las 1001 noches.Hasta ahora he publicado un par de textos escritos como en una especie de rapto –Martillo (Balduque, 2014) y Bruja (Balduque, 2016)- y dos perversas novelas: El jardinero (JekyllandJill, 2018) y Un reino oscuro (JekyllandJill, 2022).

Avería de pollos es un homenaje a los artistas que iluminaron mis días y dieron sentido a mi vida. Y continúan haciéndolo. Es una especie de autobiografía espiritual y artística en la que voy dejando testimonio de mis filias y fobias. Sobre todo, de las primeras. Un espacio ensayístico y creativo que, a modo de un mercado árabe, me gustaría que fuera un lugar donde cualquiera pudiera encontrar una pieza de su agrado: una alfombra para decorar el salón, un aroma que colocar delicadamente en su cuello o una especia con la que poder saborear más profusamente el lento discurrir de las horas en los desiertos y oasis. Allí donde, entre los resoplidos de los camellos y los murmullos de los tuaregs, todos los deseos solicitados a los efritts se hacen realidad. Y se ven a lo lejos las cabezas descuartizadas de los poderosos siendo picoteadas por los buitres y los mosquitos. Shalam

إِذَا كُنْتَ فِي قَوْمٍ فَاحْلُبْ فِي إِنَائِهِمْ

Quien desee asesinar a los dioses, debe orar