Rock, salchichón y amargura
Dejo a continuación un nuevo videoavería dedicado a la banda que mejor combinó el blues y el rock en la España de los 80 y 90. La que con más...
Van Halen I es un disco excesivo. Glorioso. Una maquina de funk y rock. Un paquete de Marlboro lleno de adictiva nicotina. El hard rock asomándose a los clásicos populares e incluso a la música disco sin necesidad de utilizar una orquesta jazzística o bases de ritmos programadas. Basta, por ejemplo, escuchar los maravillosos coros femeninos que aparecen en prácticamente todas las canciones del disco para constatar que, en cierto modo, es el cielo rockero bajando a la tierra. Un disco surreal, casi venido de otro planeta pero que, sin embargo, tiene una pegada increíble. Es directo y fulminante. Una extraordinaria sublimación del deseo y la líbido adolescentes. En suma, es uno de los más impresionantes orgasmos engendrados jamás por la música norteamericana. Shalam
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