Lánguidas muñecas locas (1)
Dejo a continuación el primero de dos averías dedicado a Dolls de Takeshi Kitano. Aunque deseo aclarar que este en concreto no se ocupará de la...
En su momento, la película inquietantemente protagonizada por Christopher Walken sólo le provocó dolores de cabeza a Douglas (la muerte a mitad de rodaje de la gran Natalie Wood no fue la única) y de hecho, terminó siendo un fiasco económico que le apartó para siempre de la dirección. Pero el tiempo ha revalorizado muchas de sus propuestas. Hoy en día, en pleno estallido de la realidad virtual, no parece, desde luego, tan lejano como en 1983, concebir la existencia de una máquina que registre nuestras sensaciones y recuerdos y pueda transmitirlos a la persona que se coloque el aparto en el cerebro. Si se hubiera estrenado en 2020, Proyecto Brainstorm nos hubiera resultado interesante pero un tanto obvia. Alguien tal vez la habría calificado de hiperrealista. En 1983, sin embargo, era probablemente inverosímil.
Más allá de las sensoriales escenas filmadas en formato panorámico (Super Panavision de 70mm) que traducen los recuerdos personales, Proyecto Brainstorm me interesa porque, tal vez fruto de los problemas que hubo en el rodaje, refleja a la perfección el ambiente enfermo del mundo moderno. El vicio económico que transforma en malsana la atmósfera que se respira en las empresas tecnológicas.
1ºimagen:…..me estan cocinando a fuego lento……..una gran grapa en la cabeza…..procedimiento de union como la cola de milano………escultura………….
2ºimagen:…..hostia un monje preparando su cosecha!!!!!……antes eran un martillo y una hoz…..(sonrisa)….
3ºimagen:…..el colega:……..ya te dije que esto era funk, mi cabeza es de madera aunque sea una bola de discoteca…………(sonrisa)
A mí me recuerda al busto de una escultura egipcia. Un faraón encerrado en la tumba. Monje..jajaj… tal vez el personaje sí tiene algo de monje. Tal vez el ecologismo es una religión. jajajjaja… muy bueno lo del funk. Bola de discoteca psicodélica…..