Paracuellos
Paracuellos es una obra tierna y cruel. Tierna porque se centra en los sufrimientos de un grupo de niños encerrados en uno de los célebres hogares...
Por supuesto, el Daredevil de Miller se encuentra vinculado inevitablemente a uno de los más fascinantes personajes femeninos de Marvel: Elektra. Su arco narrativo es realmente sobrecogedor. Comienza con su fulgurante y sorpresiva aparición y culmina con una muerte trágica y cruel, llena de aspereza, absolutamente coherente con el desarrollo de un personaje herido, cercado por traumas no superados procedentes de su abisal pasado familiar.
Desde el primer momento en el que aparece, Elektra se roba toda nuesta atención. Daredevil queda rendido a sus pies. Kingping encuentra en ella la ejecutora perfecta de sus planes. Sus enemigos quedan paralizados por su manejo del arte del combate y su inteligencia. Además, posee una belleza sobrenatural. Hechizante. Elektra lo tiene todo. Es una guerrera fría. Posee un alma salvaje, incontrolable. Es una mezcla entre una mujer fatal y otra maldita. Es noble pero sus fantasmas no le permiten hacer del todo el bien. Así que es una asesina a sueldo llena de contradicciones internas que Miller refleja con sutileza e inteligencia. Poniendo el énfasis tanto en sus fragilidades como en sus increíbles dotes de luchadora y su tremenda fortaleza.
Para el recuerdo, por supuesto, quedan los números posteriores a la muerte de Elektra. En especial, aquel en el que Matt Murdock abre su tumba puesto que no puede aceptar su fallecimiento. La ambientación de todas esas viñetas (llenas de niebla, oscuridad, nieve y un frío que casi se siente en los huesos) es realmente sobrecogedora. A todos los que hemos leído esas mágicas páginas nos queda claro cómo se siente Matt Murdock, el grado de la tragedia experimentada. De hecho, el nivel de angustia, sordidez y elegancia de esas escenas llega a tal grado que hay determinados instantes en los que parece que estamos asistiendo a una película de la Hammer o en los que nos encontramos dentro de un gótico cuento de Poe. En realidad, el nivel sobredimensional pocas veces antes visto de estas escenas se debía, a su vez, a que todos sabíamos que Matt Murdock se culpaba de la muerte de Elektra porque la vida de su ejecutor, Bullseye, había estado en sus manos unos números antes y, finalmente, había optado por perdonarlo (aun siendo consciente del riesgo que su decisión entrañaba) y seguir la vía de la justicia. Lo que provocaba que la asfixia, la culpa, la zozobra y el desconsuelo reinasen a sus anchas en medio de un cómic que, por momentos, se convertía en una historia de terror sobrenatural. En una novela de fantasmas. Todo eso sin dejar de lado su tono de crónica sucia y de novela negra.
Por si todo esto fuera poco, Frank Miller introdujo durante varios números una serie de subtramas llenas de interés. Todo lo que, por ejemplo, tiene que ver con las organizaciones ninjas funciona muy bien. No sé ni cómo pero Miller fue capaz de combinar la estética samurái con la de la novela negra. Lo que deja a las claras lo inspirado que se encontraba. No sé si alguien, de hecho, ha logrado tal grado de entendimiento y equilibrio entre las clásicas novelas de Raymond Chandler y las (viejas y modernas) pelis niponas de guerrero samuráis. En realidad, siendo sinceros, creo que el guionista y dibujante norteamericano se encontraba tan inspirado por aquellos años que, mismamente, podía haber introducido a ranas parlanchinas o a la mismísima Alicia de Carrol y hubiera encontrado la manera de que encajasen en sus historias. Aunque lo cierto es que precisamente uno de los méritos de su Daredevil fue lograr aislarlo prácticamente del resto de colecciones Marvel. Conseguir que, sin dejar de ser un superhéroe y sin restarle un ápice de su identidad, Daredevil pareciera vivir en su propio mundo autónomo. Algo que dotaba de aún más fuerza y dramatismo las viñetas. Porque, por momentos, parecía un hombre solo, totalmente solo, en lucha contra el mal. El omnipotente mal.
En fin, por si no ha quedado claro, lo repito. El Daredevil de Miller y Janson es una obra magna. De esas que uno no puede borrar de su mente durante meses y que hacen que cunda todo el tiempo invertido en leerlas. Después de esto, ya nada fue igual en la colección. Todos supieron de la grandeza del personaje y comprendieron que si no vendía más no era tanto porque no tuviera carisma sino porque no se encontraba en las manos adecuadas. Los logros, en cualquier caso, de Miller fueron tantos que, aún hoy en día, la colección se encuentra bajo el impacto de lo que realizó. Todo el que ha venido después ha tenido que trabajar en contra o a favor de lo que él hizo cuatro decadas atrás. No ha podido obviar su influencia que ha marcado obviamente también a la serie y a la película sobre el personaje.
1ºimagen…..a) me fijo en la distribucion del espacio, en las diagonales del rectangulo….b) me fijo tambien en los ojos de escultura griega de la parte superior derech….ojos ciegos…..
2ºimagen…..los motivos de este juego….
3ºimagen…..si las catanas fueran fusiles don fº de goya estaria en medio…..
4ºimagen….me sorprenden los edificios de la parte superior izq……de nuevo estructura en diagonal..
5ºimagen….la nieve lo cura todo…..
6ºimagen…..aeroplano azul muy asesino y muy canalla…..
7ºimagen….en accion los cuernecillos son de fauno…
PD…..paul rodgers parece que esta estirando o que esta poseido por el demonio electrico..jajajj…su pareja de baile el palo del micro….https://www.youtube.com/watch?v=uyle6hZLxRc…..paul rodgers no suficientemente valorado……
1) Me recuerda a una de esas maravillosas escenas de los cómics de Puño de Hierro. 2) Albert Camus: El mito de Sísifo. Imagino un ensayo sobre la ruleta rusa repasando distintas escenas de la historia de la literatura. 3) Muy bueno lo de Goya. Yo me fijo en la letra de The End? ahí atrás. Reminiscencias de The Doors. 4) Fascinante, sobrecogedor ese negro que deja en suspenso el rostro de Elektra, el cual no desvela hasta que se abre el cómic. Todo medido. Esas interjecciones que abren el asombro y la expectación para la llegada de un personaje inolvidable. 5) Edgar Allan Poe. Hammer. «El entierro prematuro». 6) el villano es una mezcla entre un vampiro, un ganster y un personaje del Spirit de Wil Eisner. 7) Me emocionan todas esas portadas. Recuerdo cuando de niño aparecían en el interior de las páginas de cómics Forum. Por aquel entonces, Daredevil no tenía colección. Así que aparecían como complemento en las páginas de Spider-Man. De repente, el complemento superó al plato principal. PD: Bueno. Paul Rodgers es un grande. Entiendo que tal vez en Inglaterra sí lo tengan en un pedestal. Una especie de Janis Joplin masculino con capacidad para ser también un Roger Daltrey.