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¿Qué es esto que vi? (2)

Mar 26, 2025 | 2 Comentarios

Dejo a continuación el segundo avería dedicado a los peores conciertos a los que asistí en mi vida. En este caso, el dudoso honor recae sobre el ofrecido por New Order en el Primavera Sound de 2005. ¡Un horror!

¡Ahí voy!

¿Qué es esto que vi? (2)

New Order son una de mis bandas favoritas. Lo que hicieron en los 80 aún me impresiona. Al poco de ser publicado, compré a ciegas, sin saber qué iba a encontrar, Technique, y el disco me rompió la cabeza. De tantas puertas que me abrió no terminé de comprenderlo y digerirlo hasta seis o siete años después. Cuando Brian Eno, Cabaret Voltaire, o Roxy Music formaban parte de mi dieta musical diaria. Momento en el que se convirtió en uno de mis discos de cabecera. Algún amigo se enfadó más de una vez por mi insistencia en pinchar Technique una y otra vez en todo momento.

Algo parecido me ocurrió con Republic. Un disco con cierta mala fama entre los seguidores de la banda británica que escuché con insistencia obsesiva en la Manga durante varios meses. Escribí, de hecho, un libro (una novela muy mala, aclaro) con Republic como banda sonora. Con la llegada de internet, a veces rastreaba en páginas web buscando maxis de Republic para escuchar las diversas versiones de algunos de sus temas. Ese disco me obsesionaba. Tan comercial y a la vez tan existencial. Tan lejano y tan cercano. New Order perdieron misterio en él. Ya no eran un grupo infalible pero eran tan buenos que incluso un Lp suyo a medias era mejor que los de la mayoría de los grupos de pop.

En fin. Si he citado a Republic (con Technique creo que no hay mucha discusión) es para que cualquier lector se haga una idea de mi devoción por New Order. Porque supongo que de las obras que la banda publicó entre Movement y Technique no hace falta decir mucho. Absolutas maravillas. Clases de baile y pop experimental pocas veces vistas. Trallazos instantáneos que lo mismo apuntaban a las novelas de Albert Camus que al expresionismo alemán y condensaban lo mejor de la era posmoderna. La urgencia, el nihilismo y los reflejos individualistas. El techno pop hedonista y cortante.

Recuerdo fines de semana enteros escuchando todos esos Lps. Viajando en coche por Alicante y Valencia por la noche mientras sonaban «Love vigilantes», «Bizarre love triangle», «True faith» y el resto de maravillas.

En cualquier caso, New Order me gustaban tanto que, aunque Get ready no me había terminado de convencer (un disco bueno al que le faltaban dos grados de genialidad y magia para hacernos levitar) no dudé en viajar a París (sala Zenith, mayo 2002) junto a un amigo para verlos. No había fechas anunciadas en España y no me podía morir sin asistir a un concierto de la banda.

Aquel viaje merecería un pequeño capítulo en un libro. No así el concierto. Un concierto digno pero no memorable. New Order dejaron momentos de belleza. Dejaron clara su clase. Pero se notaba que no eran ya la banda de los 80. Habían perdido urgencia. No obstante, al tocar en un espacio cubierto mantuvieron el tipo. Los sintetizadores sonaron refulgentes. El bajo de Hook como una dinamo. El ambiente era un tanto gélido y frío. Al fin y al cabo, estábamos en Francia. Pero también hubo calidez. Todo fue muy equilibrado. No salí en las nubes pero tampoco decepcionado. ¡Joder! ¡Había visto a escasos metros a unas leyendas! Sin apreturas, sin colas.

Por entonces, acababan de sacar un single notable: «Here to Stay». Tal vez con suerte, cuando engrasaran la máquina, pudieran volver a reverdecer su época sagrada.

Obviamente, el mismo día en el que se anunció que New Order tocarían en Barcelona compré mi entrada para el Primavera Sound. Lo cierto es que no las tenía todas conmigo. New Order acababan de publicar el disco con la peor portada de su trayectoria y el más mediocre en lo musical. Una obra que podría haber grabado cualquier banda inglesa de segunda fila: Waiting for the Siren’s call.

Ok. Tal vez esté exagerando. En Waiting hay tres o cuatro temas notables. Por ejemplo, «Krafty» y «Guilt is a useless emotion». También los había en Republic y Get Ready pero no se trata de eso. Se trata de la atonía, la falta de imaginación que transmitía el disco y la banda.

Algún día leeré un libro y me informaré mejor de lo que ocurrió por aquella época. Está más que claro que Peter Hook ya no aguantaba más ahí. La nave hacía aguas. Supongo que habría disputas continuas. Broncas diarias.

Con Waiting pasa algo increíble. Un caso que yo al menos no recuerdo que se haya repetido muchas veces. El disco posterior que sacaron New Order, el de descartes, (Lost sirens), es bastante, diría incluso que mucho mejor, que el oficial. Lo que la banda dejó fuera supera tanto en producción (más barata pero más auténtica y cruda, más instantánea) como en composición al sofisticado, ampuloso y mediocre Waiting. ¡Lo nunca visto!

En cualquier caso, eran New Order. Era Barcelona. Una noche histórica. O eso creía. ¡Ja!

Realmente, no hay crónica que pueda hacer justicia a lo que vi aquella noche. New Order comenzaron a tocar y me vine inmediatamente abajo. ¿Aquel grupo era la banda británica que amaba o eran unos imitadores? ¿Alguien estaba haciendo un karaoke con las canciones de New Order para amenizar la velada a los miles de ingleses que por allí había? ¿Qué cojones era eso? Bernard Sumner lucía una barriga indecorosa en una estrella de pop. Parecía un jubilado inglés recién llegado de Marbella inflado a sangría. El resto de la banda un grupo gris de aburridos funcionarios. Alguno retirado hace tiempo. Ni tan siquiera los movimientos de Peter Hook hacían gracia. Allí no había alma. Nada. En realidad, las canciones que tocaron son tan buenas que lógicamente el público bailaba cuando las reconocía. Pero casi más por compromiso y hastío, más por el reencuentro con una banda mítica, que porque lo que allí sonara fuera estimulante.

En París, New Order mantuvieron las formas. No engrandecieron pero tampoco destrozaron su leyenda. En Barcelona, tres años después, directamente la hicieron saltar por las aires.  Bernard Sumner, por ejemplo,  lanzaba grititos cada dos por tres. Algo impropio de una banda que nunca había aparecido en sus portadas, huía de los estereotipos del rock y, en un momento icónico de su trayectoria, (la presentación de «Blue Monday») habían dejado que las máquinas reinasen. De repente, la banda más misteriosa se había convertido en la más chabacana. Unos hooligans venidos a menos con los que conversar sobre fútbol y bikinis. Unos putos guiris sin dignidad ninguna a los que hacía daño ver tocar. ¿Por qué no se retiraban de una vez?

Lo mejor de aquella noche fue, por supuesto, que aquel despropósito terminara de una vez y reencontrarme con Pablo Vergel. El hombre al mando de Reediciones Anómalas.

La última ocasión en la que ambos habíamos coincidido había sido en Túnez. Pablo me había albergado en la casa que alquilaba en la capital del país africano y habíamos hecho un breve viaje por la costa. Durante aquellos días, hablamos mucho de New Order y compartimos impresiones sobre sus discos.

Si mereció la pena ir a Barcelona aquella noche fue por volver a conversar con él durante unos minutos. Apareció, de repente, entre la multitud. ¡Una alegría! Aquel breve encuentro dio sentido al concierto. Fue la única luz en medio de la más oscura y gris mediocridad. Shalam

الحياة أهم من أن نتحدث عنها بجدية

La vida es demasiado importante como para hablar de ella en serio

2 Comentarios

  1. andresrosiquemoreno

    1imagen….edificio concavo…la arista es lo importante….
    2imagen….no sabian si acercarse al constructivismo ruso(1921)…..
    3imagen…ese leon pasara por aqui…la algameca chica y el camion.
    4imagen….la casa del sol naciente……
    5imagen….amarra que se comercia con los garajes…..
    6imagen….en los garajes se acabaran los coches….
    7imagen….detras de mi iluminado hay un marcador (diosa del barro)….
    8imagen….mi invento preferido es la rueda…..
    PD….https://www.youtube.com/watch?v=vdds98RiUm8….new body rhumba….2024…live..lcd soundsystem….la esfera de cristal luminosa…..quieren hacer algo……

    Responder
    • Alejandro Hermosilla

      1) La distopía del móvil. Más románticos los mecheros. 2) Me gustaría levantar la mano y gritar: «Yo no estuve ahí». No estuve ahí. 3) Fuego en el cuerpo. Hot summer. Un veranico caliente. 4) El rosa cultural 5) La raya horizontal blanca como marca de calidad y de estilo. Factory. 6) De la noche de Marbella a los escenarios. Sangría barata. 7) No me siento cómodo. ¿Se nota? 8) Me lo paso dabuten. PD: Otro concierto desesperante fue uno que vi de Lcd Soundsystem en Buenos Aires. Un muermo considerable.

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Autor: Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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