AVERÍA DE POLLOS: Inicio E Música E Poseidón

Poseidón

Sep 20, 2023 | 4 Comentarios

Dejo a continuación un nuevo avería dedicado en este caso a un disco hipnótico y monumental: «Eloy» de Ocean. El cual recomiendo leer escuchando el magnético tema que lo abre: «Poseidon’s creation».

 

Poseidón

Aún hoy continúa impresionando la escucha detenida de Ocean, el mágico álbum de Eloy. Un disco que sería casi imposible de grabar en nuestros días. Supongo que los más cínicos dirán que porque ya nadie aguanta truños filosóficos de este tipo. Pero yo creo que esto se debe en parte a la pérdida de ambición general de artistas y público. Aunque cuando salió a la luz (1977) se atravesaba en Occidente una época de desengaño que desembocaría en el punk, aún existía a finales de los 70 una conciencia en ciertos ámbitos sociales de que era posible transformar el mundo a través del arte. Aún existía un respeto casi sagrado por lo que ciertos músicos grababan. De hecho, algunos de ellos eran prácticamente considerados chamanes que conectaban a su público con las fuerzas y dimensiones ultraterrenas. Arcontes que comunicaban al resto de seres humanos con esas potencias astrales de las que el creciente individualismo y el abuso de tecnología nos iban separando cada vez más.

Ocean es un disco que resume en sus casi 45 minutos lo mejor y lo peor del rock progresivo. Pero es tan bueno, tan ductil y sutil y rebosa de tanta magia en su interior que pienso que, si fueran capaces de dejar los prejuicios de lado, hasta los más escépticos disfrutarían su contenido. Básicamente, porque Ocean es música en mayúsculas. Es un colosal afluente de creatividad. Es un disco que, incluso sin saber de qué trata, destaca por los sugerentes ecos procedentes de la guitarra de un Frank Bornemann que convierte varios de los fragmentos de esta embriagadora sinfonía en puro space rock lleno de cuelgues psicodélicos. Por otra parte, Detlev Schmidtchen logra extraer densas capas de sonido del organo Hammond, el xilofón y los sintetizadores (entre otros instrumentos) que dotan de una textura tan angelical como misteriosa a un disco que mira sin complejos a la trascendencia. Transforma la filosofía y la mitología históricas en rama del nutrido árbol del rock. Y Klaus-Peter Matziol y Jurgen Rosenthal se dejan la piel para levantar una desbordante base rítmica llena de sinuosidades y texturas diversas que logra llenar de la emoción y la densidad necesarias cada minuto de un disco parecido a una reflexión de Sócrates o a un poema basado en alguno de los Diálogos de Platón.

Como se puede deducir de mis anteriores palabras, Eloy vivían uno de sus más dulces momentos como músicos en 1977. Habían crecido mucho desde sus interesantes pero un tanto difusos orígenes y eran capaces de volar solos por los cielos del planeta rock. Cuando grabaron Ocean habían logrado, en cierto modo, dibujar y ahondar en su propio planeta musical; una órbita desde la que podían mirar con la distancia adecuada tanto a los músicos de krautrock de su país como a las incontestables referencias del rock progresivo: Genesis, King Crinsom o Pink Floyd. Eloy recibían las influencias de todos los músicos antes citados pero, llegados a un punto, habían logrado cultivar su propia personalidad. Ocean es la prueba de ello.

El sexto álbum del grupo tenía la capacidad de hacer volar mentalmente a todo el que lo escuchara. Servía de acompañamiento para realizar un viaje astral o fumar un poco de hierba en la noche mientras se contemplaban las estrellas. Era un disco que por momentos evocaba (en lo que se refiere únicamente a la música) sentimientos primaverales como otoñales. Era un bello potenciador de un viaje de descubrimiento. Pero, obviamente, su temática argumental era tan o más importante que sus cualidades musicales.

Al fin y al cabo, Ocean es una epopeya que describe el nacimiento y la caída de la Atlántida. Algo que, dicho así, sonaría demasiado trascendental, enigmático y probablemene alejado de la realidad de no ser porque, en parte, (ambición no les faltaba), aquello a lo que Eloy deseaban apuntar describiendo el nacimiento, ascensión y caída del continente sumergido era a la civilización occidental. Así que, en gran medida, tanto su reivindicación de las fuerzas de la naturaleza y los poderes ancestrales como su descripción de los vicios de la vieja Atlántida actuaba como un espejo de nuestra civilización empujada a la decadencia y a la autodestrucción, tal y como la reciente crisis de petroleo había puesto de manifiesto.

Eloy grabaron varios discos esenciales justo antes y después de Ocean. Pero probablemente este sea su obra cumbre. Aún hoy en día, de hecho, suena necesario. Es casi como un boca a boca creativo. Y eso a pesar de sus excesivas ambiciones. En realidad, es una obra ideal para estudiantes de filosofía o habituales lectores de Heidegger. Es una de esas obras que se escribían antes con la conciencia de honrar a los dioses y expandir la conciencia humana. Es un diálogo de tú a tú con las ráices de la cultura griega omnipresentes en Alemania y el resto de Europa. Sé que tal vez lo que voy a decir suena excesivo, pero creo que es la banda sonora ideal para contemplar documentales sobre el Partenón y las bellas islas griegas, contemplar un lento filme centrado en el espacio o para ir profundizando lentamente en las diversas historias que nutren la mitología grecorromana.

En realidad, Ocean es una obra tan monumental y bella que creo que pierde mucho al escucharla en casa. Sería aconsejable o bien profundizar en ella en un entorno natural o, mejor aún, en un teatro antiguo al aire libre entre columnas jónicas, contemplando el proscenio vacío y el brillo del sol reflejándose en las aguas de los mares. A pesar de que -esto nunca hay que olvidarlo- Ocean, en realidad, nos habla de una catástrofe, de un hundimiento. Y, por tanto, yo al menos no descartaría escucharlo cerca de alguna de esas horribles zonas industriales que cercan, como trampas, los alrededores de nuestras ciudades modernas. Shalam

الجميع أحمق حتى يثبت العكس.

Todo el mundo es idiota hasta que demuestre lo contrario

4 Comentarios

  1. andresrosiquemoreno

    1imagen…mitologia de barro hasta el rayo cae en su cabeza….
    2imagen….no conocia al grupo aleman (bastante pink floyd en algunas de sus partes de la muestra que pones:poseidons creation(12´)….os asusto a todos con la muerte (calavera)…
    3imagen….eloi (humano que lleva una existencia casi paradisiaca)…….
    4imagen….seguro que el estudio de grabacion esta en una de esos «horribles poligonos industriales» de nuestras ciudades modernas (sitio ideal para los bombardeos), jajajj….
    PD…https://www.youtube.com/watch?v=YDq7yK-1Aco….king crimson…disciplina…live 1984…le añadimos esta musica a los poligonos industriales floridos….no me canso de apretar tornillos.

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  2. Alejandro Hermosilla

    1) La disolución del mundo arcaico. Así titularía Dalí este cuadro. 2) Claro. Eloy son muy Pink Floyd. Lógico. Pero desarrollaron su propia personalidad. Me encanta la cabeza en forma de nube y planeta. 3) Típica postal de grupo de la época. Podrían ser Emerson Lake, Yes. Podrían ser tantos y tantos grupos. Hankwind. 4) 4 genios que saben que tal vez no serán reconocidos como deben por coincidir en el tiempo y el estilo con King Crinsom, Yes, Genesis y Pink Floyd. PD: realmente bueno e interesante este tema. Me ha encantado. Muy tornillos. Muy vibrante poliédrico bowie berlín progressive rock en una onda cool.

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  3. Lupo Corco

    YeaH.. Vaya portada. Avisando las consecuencias de consumir el producto en condiciones óptimas.
    Coger una mochila mágica y a disfrutar del viaje
    Estoy descubriendo poco a poco este rollo(progresivo) Eduardo Saro, además de conocimiento es experiencia… – lo que suponía el ritual del momento de la compra y primera escucha.
    O estar en una de estas casualidades… santas sincronías. De cuando comprabas si conocerlos, por la portada, o cambiarlos en no se que sitio y escuchar algo bestial como el grupo ESTE. Saludos

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    • Alejandro Hermosilla

      Muy bueno. Me alegro que te guste. REalmente es un disco especial, singular. Todo un viaje. De acuerdo con tus palabras. ¡Abrazo!

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Autor: Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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