La noche también desaparece
La noche también desaparece Todo cambia, todo muta, todo gira. ......................... Todo sigue girando....
Si me hubieran dicho hace 15 años que me sentiría feliz de la manera en que lo hago ahora, desde luego, no me lo creería porque me he convertido casi en un ermitaño. Sí es cierto que me hubiera gustado ser profesor de literatura pero el destino dijo que no de manera tan abrupta en dos ocasiones que no me apetece volver a intentarlo. Y de hecho, debo reconocer que soy más feliz pensando en los averías que escribiré que no en las clases que podría dar. Creo, sí, que ese oficio no era para mí.
0 comentarios