Incertidumbre
Hasta finales del siglo XX, las descripciones eran muy importantes en literatura. Hay muchos ríos y casas excelentemente descritas en decenas de...
La sacerdotisa tuvo sueños juveniles. Se sintió ruborizada por la mirada de los muchachos. Quiso ser la princesa de un castillo. Pero, pronto, la muerte de su padre, los continuados esfuerzos de la madre para sacar adelante a su familia y alimentar a sus hermanos o el accidente sufrido por su primer amante, le indicaron que debía consagrar su vida al estudio y la meditación. Que sería mucho más útil como consorte espiritual que como compañera carnal y madre física. Y que, a través de la vida consagrada al estudio de las leyes divinas, podría sublimar todos los males y vicios puesto que conseguiría imponerse a sus propios deseos, transformándose en un manto divino. Una angélica alcoba. Esto es; una madre para la humanidad y para todo aquel que acudiera a su trono a pedirle consejo y no tan sólo para unos pocos seres.
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