Un Camino. Día 29
Dejo a continuación un nuevo avería dedicado al Camino de Santiago que recientemente realicé. En esta ocasión, me ocuparé del día 29. ¡Ahí voy! Un...
Pues bien, antes de guardar un silencio necesario para poder concentrarme en corregir la novela, referiré algunas -sólo algunas- de las anécdotas que me han ocurrido últimamente, conforme voy cerrando este proyecto que me ha mantenido vivo, furioso, lúcido y consciente durante los últimos años y gracias al que, en cierto modo, he sobrevivido. Seré lo más claro que me sea posible.
Siendo francos, supongo que lo más sencillo sería enojarme y mandar al infierno a esta sarta de acomplejados estúpidos y, de hecho, suele ser lo primero que se me viene a la mente, pero no conviene exagerar dado que, al fin y al cabo, no creo que sean tan importantes como para provocar mi enfado o malestar.
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