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Diamantes jóvenes

Nov 25, 2023 | 4 Comentarios

Dejo a continuación un nuevo avería dedicado al delicioso nuevo álbum de los Stones: Hackney Diamonds. El cual recomiendo leer escuchando uno de sus enérgicos y chulescos temas: «Get close».

 

Diamantes de alquiler

Me ha sorprendido muy gratamente el último álbum de The Rolling Stones. Sobre todo, la energía que transmite. Esa sensación juvenil que acompaña a la banda que el paso de los años no ha logrado mitigar. En realidad, Hackney Diamonds rebosa más optimismo y vitalidad que la mayoría de discos actuales. Gran mérito de ello, claro, radica en la aversión de Keith Richards a la tecnología que obliga a Mick a juntarse con él ya sea para componer piel con piel, ensayar o contrastar ideas y afinar las canciones como a la  producción de Don Was. La mayoría están a favor de la misma aunque también hay algunas voces en contra. Yo soy de los que levanta el pulgar hacia arriba. Tal vez porque soy un enamorado de uno de los discos peor considerados de la banda. Me refiero a Dirty Work. Y también disfruté bastante los discos en solitario de Mick Jagger. Was imprime un toque funk muy cool a Hackney Diamonds que era marca de la casa de las obras citadas. Las cuales eran bastante mejores de lo que muchos dijeron. Los dos primeros discos de Jagger, por ejemplo, estaban llenos de muy degustables canciones, singles bailables (y, en algún caso memorables) y mucho ritmo. Y Dirty Work poseía encanto. «One hit (to the body)» era un single avasallador. De esos que basta escuchar el riff de guitarra que lo abre para que al tipo más sano le entren ganas de fumar un paquete de Marlboro. Y la versión del «Harlem Shuffle» de Bob & Earl era deliciosa. Muy disfrutable. Tanto como el habitual tema cantado por Keith Richards: «Sleep tonight».

En realidad, los Stones de los 80 se encontraban en una encrucijada. Jagger y Richards competían uno contra otro en sus discos en solitario y como banda, habían llegado a un límite. Era ya imposible que pudieran aspirar a reeditar el espíritu revoltoso y airado de sus grandes discos. Esa suciedad y vicio que corroía creativamente discos como Exile on Main Street, Black and Blue o Sticky Fingers llenos de infeccioso blues y soul en los que el rock se convertía en tumulto, desenfreno a medida que removía sus raíces. Pero tampoco eran en absoluto una banda acabada como aseguraban unos cuantos de los seguidores del punk o todos esos jóvenes fascinados por la nueva era musical que los sintetizadores anunciaban. Tattoo you era, de hecho, un gran disco. Un puñetazo en la mesa. Un cenizero lleno de colillas de tabaco y whisky barato. Y Undercover era correoso como un vino peleón e invitaba a escucharlo en un bar. Era un disco que poseía el brío suficiente para contentar a los fans de los Stones. Tenía incluso algún tema con magia y, sobre todo, un carisma chulesco que afortunadamente la banda inglesa nunca perdió.

Los Stones de los 80 eran conscientes por primera vez de que su música ya no iba a hacer girar la historia del rock. Que el tiempo comenzaba a pasarles por encima. Pero eso no significa que fueran a transigir con cualquier cosa. En cierto sentido, eran los John Lee Hooker de su era. Nadie hubiera entendido que abusaran de los sintetizadores o se dedicaran a emular a Duran Duran. Sus raíces y fuentes estaban claras. Blues, más blues, un poco de soul y mucho rock. El estilo que ayudaron a definir, concretar y hacer grande. Pero al mismo tiempo era obvio que Mick Jagger no iba a soportar tampoco que su banda se quedara anquilosada. Convertida en un dinosaurio condenada a mirar atrás. Jagger ama ser el centro de atención de la fiesta pero también estar al día. Jagger es un hombre de presente. Así que de algún modo tanto en sus discos en solitario como en Dirty Work intentó actualizar el sonido Stone sin traicionarlo. Esas obras marcaron las huellas de una ruta a mitad de camino de la autenticidad y suciedad stoniana y de la modernidad. Fueron canales para no perder el brío juvenil y comenzar a tomarle el pulso a la madurez. De hecho, creo que los Stones encontraron en aquellos años un soporte musical al que remitirse en el futuro. Entendieron que había un modo de sonar cool sin dejar de ser ellos mismos.  Obviamente, son muchos los que desprecian esa época de los Stones y tanto los discos de Mick como Dirty Work les suenan a una burda operación de maquillaje. Lo cierto es que en parte lo fue. Pero en parte no. Los resultados de aquellos años que sirvieron a los Stones como puente de entrada a la madurez se pueden ver con mucha mayor claridad en un disco como Hackney Diamonds. Una obra que tenía un lugar claro donde mirarse. Aunque sería estúpido no citar al vibrante Steel Wheels o el magnético primer disco en el que Was pasó a ocuparse de la nave Stones, (Voodoo Lounge), como otros referentes de este divertido y juvenil Lp que yo al menos he recibido como un regalo.

En la era donde la tecnología se lo come todo y cada vez resulta más difícil el contacto humano, los Stones logran seguir buceando en las raíces del blues, regodearse en el estilo que contribuyeron a forjar pero al mismo tiempo sonar actuales. Consiguen coquetear frivólamente con artistas del cariz de Lady Gaga sin que importe lo más mínimo. Porque, de algún modo, llevan dentro el secreto de la eterna juventud. Algo que ha comprendido perfectamente Don Was hasta el punto de lograr que escuchar este disco de los Stones sea una bocanada de aire fresco. Aporte vitalidad. Obviamente, todas las revistas hipermodernas no han podido evitar criticarlo como si a alguien le importara su opinión. O como si los Stones no estuvieran desde hace varias décadas mucho más allá de cualquier crítica. En cualquier caso, tampoco estoy de acuerdo con quienes han encumbrado este disco a la altura de ni más que menos que un Some Girls o un Emotional RescueHackney Diamonds es lo suficientemente bueno como para que me haya sentido sucio y culpable de no dedicarle un avería pero tampoco es esa obra maestra que, por ley de vida, ya nunca nos legarán. Es ni más ni menos que un disco que muestra que los Stones no son únicamente un mito sino que todavía son disfrutables. Que escuchar sus caciones no es una pérdida de tiempo sino que probablemente es una actividad mucho más productiva que la mayoría de las que realizamos durante el día. Shalam

الصدق قد لا يجلب لك الكثير من الأصدقاء، لكنه سيجلب لك الأشخاص المناسبين

Ser honesto puede que no te traiga muchos amigos, pero te traerá a los correctos

4 Comentarios

  1. andresrosiquemoreno

    1imagen….dos musicos en la calle buscando trabajo, jajaj(«con faldas y a lo loco»(curtis y lemmon)…..en el centro un cañon….
    2imagen…corazon de cristal….la formula del cristal se ha perdido por fallecimiento del que la conocia…..aghhhhhhhhhhhh……
    3imagen….parchis hasta pá vestirse….
    4imagen….la gran exibicion….mis piernas son para vosotros….
    5imagen….nos debemos a nuestro publico (famosos en mas de una calle)…..
    PD….https://www.youtube.com/watch?v=EhyPHAXgZ7Y…a the rolling stones siempre les gusto mucho el mambo….dean martin..
    mambo italiano…1954….

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    • Alejandro Hermosilla

      1) Desparpajo de los triunfadores. Camino a otra estrella más en la calle de la Fama. Jagger ama ser el centro de atención, Richards en segunda fila. Wood la armonía. 2) Parece la portada de un disco de Lady Gaga o bien la portada de una versión de una historia medieval adaptada para androides. 3) Cubo de rubik de pocos colores. Pieza cubista con sabor a rock. 4) Ok. En cuanto ella se vaya de mi cuarto me pongo a hacer gimnasia. 5) Eyyyyyy . Estamos de vuelta pero nunca nos hemos ido. Imagen de tres guerreros que salen al ruedo sabiendo que tienen la victoria asegurada. PD: me llaman la atención sobre todo los rasgos árabes en el rostro de Dean Martin. Feliz tal vez de haber reencarnado por esta vez en el hereje Occidente de los mambos y el alcohol.

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  2. Marcelo

    Coincido contigo, este ultimo disco es muy gratificante, me parece un disco que con el paso del tiempo hará cada día más historia. Disfrute algunos cancones de los discos solistas de Mick, pero si hay discos que pongo a menudo esos son los discos solistas de Keith Richards que me parecen magníficos. Para mi el otro disco que escucho casi siempre es Tattoo You disco que me gusto desde mi adolescencia. El Steel Wheels fue el disco con el que los Stones me pegaron más fuerte en mi periodo de 15 años, me han dejado un sinfín de enunciados para la gloria. Este nuevo álbum lo tiene todo no le sobra ni falta nada es un clásico y como tal quedara en mi memoria para siempre.

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    • Alejandro Hermosilla

      Yo también prefiero los discos de Richards (sobre todo, el primero y el tercero) a los de Jagger. Esos dos discos son lecciones de rythm & blues. Llenos de suciedad y autenticidad. Sin embargo, los discos de Jagger están muy bien. No son ni malos ni mediocres. Y creo que su influencia se deja notar en «Hackmey Diamonds». Mi disco favorito de los Stones es «Exile on Main Street». Hace años, cuando aparecieron los descartes, me quedé impresionado pues había temas allí que eran casi mejores que los que todos conocíamos. Toda esa etapa de los Stones que va desde «Let it Bleed» hasta «Some Girls» me parece impresionante.

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Autor: Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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