La última voluntad
Pero ¿cómo puede ser un álbum tan bueno? Llevo cinco escuchas del último LP de Opeth, The last will and Testament, y cada vez lo disfruto más....
Berlin es un pozo. Un profundo hoyo. Un árido encuentro amoroso. Un disco que se siente. No se puede explicar y tampoco se debería escuchar en compañía y mucho menos en un bar. Hay que dialogar con él en soledad. Es, sí, realmente una obra mitificada. Demasiado. Tanto que obliga a hablar de ella con demasiados tópicos. A sobredimensionarla o minusvalorarla en exceso.
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