Conde muerto
El pasado lunes publiqué un avería http://www.averiadepollos.com/musica/circulo-negro/ en el que aludía a ciertos escritos que realizo de tanto en...
Gary Moore nunca grabó un disco perfecto. Pero sí un gran número de obras interesantes, llenas de momentos mágicos. De entre todas ellas, me quedo con Victims of the future porque fue la primera que escuché y porque, a pesar de su brevedad, tiene cinco temas maravillosos, exquisitos y combina perfectamente las dos caras del músico hasta su incursión en el blues: la ruda y la lírica. Es un disco en el que todo se encuentra en su sitio. Un Lp de esos que huelen a clásico desde el primer riff de guitarra con una producción de Jeff Glixman un tanto desgarbada que, sin embargo, lo hace especial. Pues le proporciona unos toques de oscuridad muy profundos a tono con alguna de las historias que relata el músico sobre la Guerra Fría. Y hace que la voz de Moore parezca la de un humanista en medio de una tormenta. Un poeta solitario que cuenta sus historias mientras a un lado del mundo, las bombas caen y en el otro, el hedonismo impera.
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