Curas rurales
Una de las consecuencias de la muerte de Dios fue la sustitución de los sacerdotes por psicólogos y profesores. Y la del advenimiento de Internet ha...
De Gilles Deleuze he leído varios libros. Algo que no es en absoluto sinónimo de haberlos comprendido. Pero tampoco de haberme perdido completamente en ellos. Diría que sus textos son selvas, océanos, países extranjeros, desiertos, discos de rock progresivo, ritmos callejeros extraidos de una computadora en los que transito momentáneamente buscando una experiencia, una imagen o una sensación más que una solución a un problema o una explicación.
A Deleuze lo leo como quien se enfrenta a una sugestiva composición musical. Un disco de música instrumental. Por eso no busco lecturas correctas ni al pie de las letra cuando lo hago. Estoy más atento a las imágenes que me despierta que al exacto significado de las palabras que me encuentro. Un método libre que dice mucho del filósofo al que me refiero. Alguien que abordaba los temas que estudiaba con garra e intuición. No comentaba lo que leía, no parafraseaba a los filósofos que le fascinaban, sino que se convertía en ellos. Se transformaba en los personaje de los que hablaba. Deleuze escuchaba su corazón. Entendía los motivos por los que escribían o actuaban. Aunque, en el fondo, le daba igual lo que decían o hacían porque lo que le interesaba es lo que deseaban decir o hacer. Así que se movía perfectamente entre contradicciones.
No recomiendo leer un libro de Deleuze del principio al final sino es alternándolo con otros. Creo que a Deleuze se le saca más partido si se lo lee de capítulo en capítulo. De tema en tema sin aguardar continuidad. Muchos de sus libros están hechos para abrirlos al azar y dejar que nuestro ritmo lector se acomode a lo que leemos.
Deleuze por cierto era un maravilloso exégeta de textos literarios. Su análisis de La venus de las pieles es realmente espectacular y certero. Así como el de Moby Dick, En busca del tiempo perdido y otras novelas que el filósofo francés desbrozaba magistralmente. Oteando el mundo simbólico al que se referían y la intención última de sus autores. El contenido de su deseo que no cesaba de extenderse en el tiempo provocando nuevas aproximaciones e interpretaciones que Deleuze animaba a realizar para transformar el arte y la cultura en ámbitos plurales. Múltiples. Infinitos.
1ºimagen…..observando esta imagen presto atencion a la revolucion francesa y a robespierre y a la pelicula «danton»-1983-a.wajda……el cuello de la chaqueta es de los llamados franceses (napoleonicos)……
2ºimagen…..gran claridad para los interlocutores……….
3ºimagen……la vejez me ha sorprendido………….
4ºimagen………..con el pelo rubio tengo la cabeza de klaus kinski…(en medio de una tormenta)…….jajajj
5ºimagen……pausa…..
PD….https://www.youtube.com/watch?v=Eiec2HKY564—-chuck berry-you never can tell(c´est la vie)….1964…(a la francesa)………..
1) Así es.. todo muy wadja–revolución-napoleón. Deleuze tenía cara de escritor. No lo puede ocultar. 2) Aqui tiene cara de profesor. Soy vuestro profesor y soy bueno. Confiad en mí, sí, pero sobre todo, en el conocimiento. 3) Lo imagino aquí hablando sobre el Moby Dick de Melville. «El problema de la novela es cómo combatir al Gran Padre». Eso es lo que dice. 4) Filósofo griego en el Partenón. Soy un clásico. 5) Descanso dominical. La playa como máquina oceánica. La arena como máquina de sosiego. PD: Maravilloso montaje. ¡Genial El uso correcto de Internet.