Un fracaso heroico
Dejo a continuación un nuevo videoavería dedicado a un filme de Darren Aronofsky en el que el director norteamericano utilizó la lucha libre para...
Por supuesto, lo mejor de Punishment park es todo lo que rodea al parque que le da título. La mayoría de rebeldes deciden ir allí para librarse de la cárcel. Pero lo que les espera es mucho peor. Un infierno sin salida. Una tortura física y mental agotadora. Devastadora. Porque, deshidratados y mal nutridos, se verán obligados a recorrer 80 kilómetros de desierto a una temperatura insoportable con la promesa de que si alcanzan el punto donde se encuentra la bandera norteamericana, serán libres. Pero para ello deben evitar a los policías de gatillo fácil que ya sea por diversión o por simple estupidez no dudan en dispararles y ajusticiarlos en sangre fría. De hecho, algunos de ellos aguardarán pacientemente a los escasos presos que logren completar el recorrido para terminar de rematarlos.
En fin, el filme de Peter Watkins era una psicótica locura que describía la mecánica violenta y cruel del poder. Retrataba el gobierno de Nixon como una dictadura encubierta. Y con lucidez comenzaba a prefigurar los futuros medios de vigilancia y castigo. De destrucción mental de la población. Esas sociedades donde la duda existencial es si consumir o no. Si disentir o no disentir del consenso establecido. Y quien opte por el no se encuentra destinado a la exclusión como tal vez en el futuro lo sea al ajusticiamiento público. A elegir entre la cárcel o pasar tres días en Punishment park. Shalam
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