El tigre anda suelto: Cristóbal Jodorowsky
Sobrevivir a un duro enfrentamiento contra un león a pesar de haberlo hecho sin armas, derrotar al minotauro con el uso de la palabra o clavarle una...
Llegados a un límite, me preguntaba a mí mismo por qué no aprovechar la ocasión y hablarle al prestigioso editor de dos novelas mías, El jardinero y Ruido; las dos primeras partes de la trilogía del horror. Aunque debo reconocer que no podía evitar plantearme si actuando así, no estaría abusando de su confianza. Sin embargo, y debido a que no poseía certeza alguna de si esta visita volvería a repetirse, comencé a explicarle mi proyecto literario, tratando de ser claro y preciso sin por ello dejar de mostrar osadía, entusiasmo y recalcar los hilos temáticos y estilísticos que estos libros contenían.
Desde ese momento, se apoderaba de mí la inquietud porque, conforme Jorge Herralde, con un rictus serio pero cariñoso, se dirigía de nuevo a la habitación de mi madre, yo comenzaba a torturarme y cuestionarme a mí mismo.
0 comentarios