La corte de los milagros
Ser admirador de Mikael Arkefelft proporciona muchas satisfacciones. Ante todo, lógicamente por la posibilidad de gozar de ese violento festín que...

De Small Change a One from the heart: el Waits que todos conocemos y amamos saca definitivamente la cabeza, mientras se forma musicalmente, durante todos estos discos. Como un predicador, recorre media América ofreciendo su buena nueva a los borrachos y a los desheredados a medida que se familiariza con los cambios de su voz y va profundizando en su inconfundible estilo. Waits todavía no ha puesto la música a su servicio como un excéntrico comandante. De momento, es él quien está al servicio de la música y de su público. No reniega de los esteriotipos porque le permiten ganar tiempo para ir profundizando en su personaje y ensayando ciertos experimentos que no se atreve y probablemente todavía no está en condiciones de desarrollar totalmente.
Definitivamente, Tom está al borde de entrar en una nueva frontera artística. Por lo que comienza a aceptar papeles cinematográficos y aparecer con rostro taciturno y contrahecho y un aspecto desenfadado y salvaje en los programas televisivos de la época. Sabe que puede cambiar la historia de la música pero que no debe decírselo a nadie. Por eso acepta sin rechistar realizar la banda sonora de un filme de Francis Ford Coppola y despista a todos recreando el pasado con suma belleza antes de embarcarse en un petrolero con destino al Ártico; antes, sí, de penetrar en los recovecos de la más extravagante locura. Shalam
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