Autor: Alejandro Hermosilla
Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.
Contenido relacionado
Videoaverías
Averías populares
No quiero insistir demasiado en esta idea puesto que, aunque sea brevemente, creo que lo que deseo transmitir está muy claro. A continuación, no obstante voy a dejar unos fragmentos del capítulo 54 (el dedicado a los frailes y monjes) del Elogio de la locura. Un libro que no sólo recomiendo sino que animo a leer no tanto como fuente y raíz, como tradicionalmente se ha hecho, del estilo socarrón y burlón de Quevedo (que por supuesto que también) sino del feroz, cruel y divertido de Bernhard. Prueba del poder secreto y oculto de toda obra de arte.
«En suma, que toda su actuación es tal, que se juraría que han aprendido de los charlatanes de mercado, que les son muy superiores, aunque son ambos tan afines que nadie podría aclarar si éstos han enseñado su retórica a aquéllos, o aquéllos a éstos. Y, sin embargo, se encuentra gente, gracias a mí, que, al oírles, cree escuchar a verdaderos Demóstenes y Cicerones. Entre ellos sobresalen los mercaderes y las mujercillas, a quienes se esfuerzan más en agradar, porque si la adulación es oportuna, suelen compartir con ellos algunas migajas de sus bienes mal adquiridos. Las mujeres, entre otras muchas razones, favorecen a los frailes porque suelen confiar a su seno las quejas que tienen contra sus maridos. Comprendéis perfectamente cuánto me deben estos hombres que con sus ridículas ceremonias, sus gritos y sus necedades, ejercen una especie de despotismo entre los mortales y se creen unos San Pablo y San Antonio». Shalam
0 comentarios