Un Camino. Día 21 (2)
Dejo a continuación un nuevo avería dedicado en esta ocasión al Camino de Santiago que recientemente realicé. Concretamente, hoy terminaré con mi...
Está siendo por, supuesto, un placer dejar que me controle este demente. Ayer casi tuve un colapso nervioso por problemas relacionados con el trabajo y tener la posibilidad de perderme entre las groserías que suelta este esquizofrénico fue casi un orgasmo teniendo en cuenta todo aquello que callamos normalmente por pudor, miedo o la maldita educación en nuestra vida cotidiana. El insulto y el improperio me parece que, desde cierta perspectiva, no son tanto hijos del diablo sino regalos que concedió dios a los hombres para que pudieran hacer frente a tiempos insulsos y tiránicos como los que vivimos actualmente ante los que únicamente cabe el desprecio más absoluto. Pues, habiendo llegado adonde hemos llegado, me parece que sólo volcando contra nuestras instituciones, gobernantes y educadores el odio, rabia e indiferencia que merecen, será que podamos serenarnos y comenzar a pensar en construir y pensar una nueva sociedad desde el amor. Shalam
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