Cien años de soledad
Estoy disfrutando mucho con las lecciones que está impartiendo Jesús G. Maestro en su canal de youtube sobre Cien años de soledad. Básicamente, me...

Lo cierto es que ninguna de estas expresiones culturales de protesta fueron más que manifestaciones aisladas. Y no contribuyeron a formar una red de resistencia cultural sólida, duradera y estable que hubiera obligado a modificar el rumbo político de los países nórdicos durante la glacial post-guerra. Motivo por el que llama tanto la atención la aparición de un disco tan libre, salvaje y difícil de encasillar como Knep. Un verdadero alegato de activismo político en el que, eso sí, (por miedo a la censura y represalias) apenas aparecen proclamas o discursos escritos.
Knep es ciertamente un disco difícil de describir. Una puta locura. Así que lo mejor es sumergirse en sus surcos sin complejos ni prejuicios. Dejarse llevar por los atípicos sonidos que bañan esta obra para la que no existió un cantante oficial y participaron hasta treinta músicos de la escena sueca. Además de una pléyade de activistas políticos sin apenas conocimientos musicales que parecían salvajes. Expresaban su descontento a base de gritos. Simulando ser hombres primitivos al borde de la locura o a los que les hubieran dado diversos instrumentos con los que experimentar artísticamente y mostrar su alma ignota y ancestral.
Todas estas premisas quedan ciertamente muy claras en Knep. Un álbum cuya portada -un grupo de artistas suecos luciendo algunos de los colores de la banda sueca en su cuerpo- así como las ilustraciones del libreto interior (en donde se podían contemplar fotografías de muchos de los participantes en la obra, posando desnudos en distintos parajes), ya indicaban sin excesivas sutilezas lo que nos podíamos encontrar en sus surcos. Esto es; una especie de testimonio sonoro de un antiguo ritual dinosiaco o un happening libertario en el que, consecuentemente con los postulados de Alexandar Ivano, no se escuchaban voces ni consignas políticas de ningún tipo contra el régimen nazi. Aunque, debido a la radicalidad de su propuesta, reflejaba como pocas obras de arte en el siglo XX, el deseo de libertad de toda una cultura.
De hecho, Knep es, sin dudas, una invitación a la rebeldía y a la ruptura de todo yugo político. Es un disco extremo que no poseía ninguna composición radiable o cuya melodía se pudiera tatarear porque estaba hecho para dejarse llevar. Como si se estuviera en el interior de una cueva y no tuviéramos más guía para orientarnos que los sonidos de los tambores y los gritos de unos músicos que parecían canibales danzando en éxtasis alrededor del fuego y la presa conseguida. Shalam
1ºimagen…dulces de «gominola»…….
2ºimagen…..grupo de «ñus» ….ordenados, manipulados, dos de la izq llevan cojines entre las piernas….foto bocadillo…
3ºimagen……terror-pavor-horror……proxima parada: las misiones de terranova…..sonrisa….
4ºimagen…..carroza psicodelica china conducen «heide» y «tintin»…….
5ºimagen….ultima velada de boxeo: pared de terracota musulmania contra el conde verduzco fino decorador….
6ºimagen…..continuamos con el grupo de «ñus», esta vez frontal 3/4 en blanco españa(albayalde), jajajjj……
PD…..https://www.youtube.com/watch?v=VjKesSLXUwU……horror en el supermercado…alaska y los pegamoides..
1) Anuncio de los nuevos carretes kodacolor. Slogan: la tradición es siempre modernoa. 2) Un grupo de aspirantes a formar parte de The Blue man group. En este caso white. 3) Una de las caras más expresivas de dolor que he visto nunca. 4) Tatuaje que la madre de un niño de barrio de clase media-baja decide ponerle. Ahora son los padres los que tatuan. 5) Boxeador-pintor cubano. Hace una especie de performance antes de un concierto de Compay. 6) Ahora no están en cola para realizar las pruebas sino que están ya directamente actuando. Herzorg los sigue de lejos. Busca también extras para un nuevo filme suyo. PD: fascinante el aspecto de Carlos Berlanga.