El ángel de la madurez
Dejo a continuación un nuevo avería dedicado a las memorias de Brett Anderson. El cual recomiendo leer escuchando una de esas épicas baladas que, de...
Lemmy era el conde de Lautreamont del rock and roll. Un vanguardista al revés. Destruía el arte insistiendo en repetir una y otra vez los mismos tres acordes al más alto volumen posible. Lemmy no necesitaba rebuscadas metáforas para impactar. Le bastaba con elevar su voz de fumador bronco entre las guitarras para expandir el nihilismo a su alrededor.
Con Lemmy no muere una época sino el rock. Nadie podrá ni llevarlo al límite ni descuartizarlo como lo hizo él ya que lo transformaba diariamente en un cadáver y lo resucitaba cuando le daba gana con dos o tres de sus gruñidos.
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