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Elektronische Spiele

Abr 4, 2022 | 2 Comentarios

Dejo a continuación la decimocuarta reseña del libro Los 100 mejores discos del Siglo XX. En este caso, dedicada a Elektronische Spiele del grupo alemán SS Motor. La próxima semana me ocuparé del puesto 86 en esta lista: La guerre des insectes de Monique Sartre.

Quien desee por cierto saber más del proyecto puede pinchar en el enlace siguiente:

http://www.averiadepollos.com/los-100-mejores-discos-del-siglo-xx/

Y quien quiera leer la reseña anterior puede hacerlo aquí:

http://www.averiadepollos.com/knep/

Si alguien se anima, asimismo, a leer este texto con música, le recomiendo hacerlo escuchando este tema de Kraftwerk: «Kometenmelodie 2»

87. SS Motor: Elektronische Spiele. (1955)

Resulta muy interesante rememorar las distintas formas a través de las que los alemanes disidentes del régimen nazi manifestaban su radical desacuerdo con su política. Este pasado invierno se pudo contemplar una nutrida y jugosa exposición en la galerías Haus Schwarzenberg (Berlín) donde se tuvo acceso a todo tipo de documentos gráficos, videográficos y sonoros que testimoniaban esta épica y secreta lucha llevada a cabo por muchos artistas germanos.

La primera conclusión que el espectador podía extraer al contemplar este legado es que todos ellos tuvieron que hacer gala de un espectacular ingenio y, en algún caso, de un hilarante sentido del humor para quebrar las barreras de la férrea censura. La segunda tiene más que ver con la pervivencia futura de este impresionante maremagnum artístico. Pues muchos de los visitantes se preguntaban si -más allá de su valor simbólico- gran parte de estas obras sobrevivirían su tiempo.

En realidad, a día de hoy, intentar responder esta última pregunta con precisión parece más una frivolidad que otra cosa teniendo en cuenta la grandeza del gesto llevado a cabo por  estos artistas. Pero lo más probable es que en el futuro no sea así. Por lo que sí sería conveniente ir trazando un canon lo suficientemente representativo de esta época. En este sentido, aun reconociendo que cuando buceamos en el arte alemán de la resistencia todavía resulta difícil identificar lo realmente valioso de lo superfluo y ofrecer opiniones objetivas al respecto, existen determinadas obras sobre las que apenas cabe discusión algúna. Y entre ellas, desde luego, se encuentra el disco Elektronische Spiele de SS Motor.

Obviamente, como los grupos alemanes de la época, SS Motor se vieron obligados a hacer gala de su filiación nazi. Motivo que explica las siglas de la SS que encabezan el nombre del grupo y el que titularan sin sutileza alguna sus cuatro primeros discos con el nombre del Führer (Adolf I, Adolf II, Adolf III y Adolf IV) y además, los publicaran con sendas portadas laudatorias a su figura. Asimismo, en las actuaciones televisivas de la época (principios de los años 50) vestían uniformes militares, saludaban al público según las normas establecidas y no tenían permitido bailar. Una operación necesaria para que este grupo formado por los hermanos Fischer y el productor Albert Weber se diera a conocer públicamente y colocara poco a poco en orden las piezas de su jocosa propuesta musical. Para cuyo desarrollo fue esencial la utilización de los envolventes sonidos que los nuevos sintetizadores Wittelsbach ofrecían.

Fue gracias a esos cuatro primeros discos todavía un tanto imprecisos y juveniles, pero en los que ya se encontraban gemas de alto calibre sonoro, que los componentes de SS Motor fueron vislumbrando cómo ofrecer un digno testimonio de su época sin por ello ser censurados por los comisarios políticos de su país. Algo que lograron plenamente con su quinto LP: Elektronische Spiele. Una obra en la que tiraron a partes iguales de ingenio y sutileza. Esto es; no renegaron en ningún momento ni de Adolf Hitler ni de su régimen. Al contrario, en declaraciones recogidas durante el peculiar proceso de grabación, afirmaban estar construyendo un monumento sonoro de incalculables dimensiones dedicado a su memoria. El panegírico eterno. Pero para ello aseguraban que debían mostrar su faceta más humana. Cómica, hilarante y humorística.

Los hermanos Fischer se habían propuesto  elogiar al ser humano real y no tanto al Dios. Y esto fue lo que hicieron. Consiguiendo un doble salto mortal. Puesto que, por un lado, pudieron vender en Alemania el disco como una visión jovial y humana del Führer y por otro, lo editaron en muchos países extranjeros en los que las amables estampas hogareñas de Hitler que contenía el disco fueron recibidas por los miembros de la resistencia política como sátiras. Irónicas farsas repletas de sutilezas a través de las que se ridiculizaba al Emperador del mundo en su propio palacio.

Obviamente, con el paso del tiempo, el disco se convirtió en un emblema de la resistencia. Muchas de sus canciones eran tatareadas a voz en grito por todo tipo de personas que soñaban con un mundo más justo y aprovechaban sus momentos de esparcimiento para silbar y reírse entonando composiciones cuyas letras lo mismo hacían referencia a Hitler cazando mariposas que cortando un pastel de cumpleaños o asistiendo a un camping.

Ciertamente, tan sólo por estos motivos, Elektronische Spiele podría considerarse imprescindible pero resulta que además posee una serie de cualidades musicales que hacen obligatorio rescatarlo cada cierto tiempo. Para empezar, cabe decir que es un verdadero tratado de orfebrería. En él, los hermanos Fischer alcanzaron su máxima capacidad expresiva. Lograron urdir ocho composiciones serenas, melancólicas e irónicas que (flotando en un mar de teclados interminables sobre el que, de tanto en tanto, se levantaban sus ásperas voces), eran capaces de emocionar y divertir al oyente. Invitándolo a realizar un viaje repleto de sorpresas y de paisajes sonoros inéditos donde se lo hacía levitar como si estuviera en una nube, reflexionar como si se encontrara en una biblioteca o, sí, también bailar un poco cuando era necesario. Todo ello aliñado, repito, por unas letras cargadas de ironía que hacían referencia a la vida cotidiana de Hitler y, como un eco, se repetían una y otra vez hasta disolverse entre el complejo organigrama sonoro diseñado por los sintetizadores Wittelsbach.

Instrumentos de los que emergían los más leves, dispares y deliciosos sonidos en medio de los que los hermanos Fischer lo mismo introducían un saxo hiriente, un bajo sucio, un riff de guitarra envolvente o un coro entonando un villancico dedicado al Führer, logrando que las composiciones fluyeran suavemente.  Hasta el punto de hacer sentir a todos los que las escuchaban que se encontraban meditando o buceando en el fondo de un océano en el que sería, sí, una suerte ahogarse y no volver a salir a la superficie jamás. Shalam

 الطريقة الصحيحة للانتقام من عدو لا تشبهه

El verdadero modo de vengarse de un enemigo, es no asemejársele

2 Comentarios

  1. andresrosiquemoreno

    1ºimagen:…voy a jugar, ¡pero que estoy haciendo!!!, educacion……
    2ºimagen…el bosque de los juegos…..
    3ºimagen…..el oso yogi desde el parque de yelowstone!!!…….
    4ºimagen…..el club billares…futbolines parra…..maquinas flipper…recreativos tivoli….a discrecion…..
    5ºimagen…..atacando a la segunda columna de la sociedad, la educacion, la primera es la salud……..la tercera la vivienda……
    6ºimagen…..si yo no puedo este si ………
    7ºimagen……ahora veras como muevo la botella y la hago caer al suelo ……..
    PD….https://www.youtube.com/watch?v=SBjQ9tuuTJQ….foo fighters-the pretender…(la efectividad de la gota gorda)……..

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  2. Alejandro Hermosilla

    1) Glutamato Yé-Yé: «Todos los negritos tienen hambre». https://www.youtube.com/watch?v=Sl8pMzfjfEA&ab_channel=MagicFlash 2) Escena de película subsceptible de ser denunciada por perversión social o de ser encumbranda en Netflix por el giro copernicacon que da a la historia. 3) Aumbabaluba-balam-bam-bu. Baloo. El libro de la selva. 4) Un cofre de juegos electrónicos cuya banda sonora imagino que pertenece en exclusividad a Kraftwerk. 5) Los compañeros del protagonista de El tambor de hojalata. 6) Escena de cuento infantil. ¿Quién es el ogro? /) El principio de una obra de teatro de Bertolt Brecht. PD: Nunca me han gustado demasiado Foo fighters. Nunca les encontré el sentido ni el gusto del todo. Prefiero a Pretenders: https://www.youtube.com/watch?v=0H6re3PCP3E&ab_channel=ThePretenders

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Autor: Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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