El nacimiento de Damien
¡Qué sabor más agridulce me ha dejado la sofisticada y (probablemente) innecesaria precuela de La profecía! He de reconocer que los treinta o...
Hay algo en El último duelo que me gusta mucho. La seriedad e importancia que le confiere Scott a su obra. Su deseo de intentar realizar un filme crucial. Le saldrá mejor o peor pero esa voluntad está ahí. Y se agradece. Porque, a los pocos minutos, tenemos la grata sensación de encontrarnos ante una película trascendente. O que al menos intenta ser majestuosa y, a la vez, dignificar el oficio cinematográfico. De esas que, a pesar de sus irregularidades, nos llenan y obligan a pensar sobre ellas días después. .
Tengo la impresión (pero es únicamente eso; una impresión) de que Ridley Scott le echó en su momento más de un vistazo a Juego de Tronos. Se fijó durante unos minutos en su estética y se dijo a sí mismo, que él podía superarla sin necesidad de realizar una obra que entrara dentro de los confines de la fantasía.
Hay momentos en El último duelo en los que sentía que alguien me susurraba al oído el final de famoso poema de Antonin Artaud: «un ejército de hombres,/descendiendo de la cruz/ a la que dios creía haberlos clavado desde hacía mucho,/ se rebeló/ y ahora esos hombres/armados con hierro, sangre,/fuego y osamentas/avanzan, denostando al Invisible/para terminar de una vez con el JUICIO DE DIOS».
He dejado para el final el argumento de El último duelo porque, a estas alturas, supongo será de todos conocido así como las deudas que el filme de Scott tiene con Rashōmon. Aunque, en verdad, (a pesar de ser centrales) no voy a referirme ni a uno ni otro aspecto del filme. Ya hay decenas de páginas webs que lo hacen y me ahorran un trabajo que además, no es muy de mi agrado. Sí lo es sin embargo aludir al juicio por combate. Uno de los aspectos de la ritualística medieval que desconocía y me ha fascinado.
Hay algo en las películas medievales que me resulta fascinante. Tal vez tenga que ver con que fue la última época histórica en la que en Occidente no existía cinismo ni una sombra de nihilismo. Las guerras, las epidemias, el hambre obligaban a los hombres a creer ciegamente en Dios para sobrevivir. Tener un atisbo de esperanza en medio de unas circunstancias inclementes.
1ºimagen……ellos se lo guisan, ellos se lo comen……(los espectadores invitados, todos al juego)……
2ºimagen……rodetas (trenzas enroscadas de pelo natural)…(dama de elche del norte)……….
3ºimagen…..el vencedor hace lo que le da la gana……..
4ºimagen…….todo por la «dama»…………….
5ºimagen…..hala!!!!…di que si hijo!!……….jajajjj….
6ºimagen…..salvajismo a go-go………
PD…..»el manantial de la doncella»1960..bergman…..https://www.youtube.com/watch?v=GvdnsPFi40Q…….
1) Un retablo medieval colocado en el centro de un castillo de Grenoble. 2) imagen clásica de mujer medieval. Modelo en la que se basa Petrarca para su Cancionero. 3) Escena de lienzo renacentista. Pluriperspectivismo. Su progreso nos conduce a Velázquez. 4) Cambio caballo por moto y la mujer es la madre advirtiéndole al motorista que lleve cuidado. 5) La luz del fondo maravillosa refleja la presencia de Dios en medio de la barbarie. 6) Juego de tronos. PD: Inolvidable filme.