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El signo de los tiempos

Nov 4, 2021 | 2 Comentarios

Dejo a continuación un nuevo avería dedicado en este caso al incombustible Sign ‘O’ the Times de Prince. El cual recomiendo leer escuchando el audio siguiente. La vibrante canción que abre el mítico disco. Ahí va.

El signo de los tiempos.

Sign ‘O’ the Times es un disco inagotableFresco y maduro. Una invitación a un baile íntimo con Prince en un jardín de las maravillas lleno de perlas rockeras, soul, funk y ensoñadoras baladas. Un delirante e inagotable recorrido por la música negra que no posee desperdicio alguno.  

Creo que apenas ha pasado el tiempo por la obra. Pues yo al menos percibo hoy en día idénticas sensaciones que cuando la escuché por primera vez hace más de 30 años. La impresión de que Prince iba completamente sobrado. Hacía lo que le daba la gana con un intrumento en las manos como Maradona con un balón en sus pies. Probablemente porque, además de haber nacido con un don, antes que de una mujer de carne y hueso, Prince se encontraba enamorado de la música. Era su amante ideal. De hecho, eso es lo que deja claro el disco en todo momento. Que Prince era un lince amoroso. Tocaba una guitarra como quien acaricia un clítoris, cantaba como si estuviera recibiendo una felación o dando un beso con lengua, componía canciones con la avidez del que se rinde enamorado a los pies de una mujer cada día y tocaba el bajo o los sintetizadores como aquel que está realizando un cortejo en un club nocturno.

Todo esto por cierto sin ser completamente libidinoso. Manteniendo la suficiente distancia como para que la música resplandeciera. Se luciera. De hecho, Sign ‘O’ the Times es un disco tan magnético que no puedo evitar identificar sus canciones con colores, sensaciones y objetos. Es lo menos que se merece. «The ballad of Dorothy Parker», por ejemplo, me recuerda a un pañuelo guardado en un elegante traje durante una cita amorosa. «It» a un acto de contricción.  «Startfish And Coffee», a un polvo mañanero en pijama. «Hot thing» a un videojuego de motos. Y «U got the look» a un flash. Un polo de plástico. 

Ciertamente, cuando grabó Sign ‘O’ the Times, Prince todavía dialogaba con su público. No era aún el duende ensimismado en sus íntimas conversaciones con Dios en el que se convirtió durante la última etapa de su carrera. Todavía se encontraba interesado en hacer mover los pies de sus fans, deleitar los oídos de los oyentes. Aún necesitaba seducir.

Por otra parte, aunque firmó el disco en solitario, venía de romper con The Revolution. Un colectivo en el que se encontraban las magnéticas Wendy y Lisa que lo obligaba, a pesar de que todos tenían claro que él era el líder, a confrontar sus ideas y composiciones con el resto de integrantes de la banda.

Muchas de las canciones de Sign ‘O’ the Times nacieron o se grabaron originalmente cuando aún no había decidido tomar todas las decisiones de su carrera.  De hecho, si por él hubiera sido, el álbum probablemente hubiera sido triple o cuadruple. Pero entre las presiones de la compañía y las opiniones de sus antiguos compañeros de ruta, se quedó en doble. Algo que, sin dudas, le benefició. Pues le obligó a condensar y sintetizar su inagotable caudal creativo. Al punto de que la magnitud torrencial de sus temas le colocó inmediatamante a la cabeza de la música contemporánea. Barrió toda posible competencia y sometió al oyente a su frenético huracán rítmico. 

El tema que abría el disco se convirtió al momento en un clásico. Como en sus letras había referencias a la pobreza, la drogadicción, el Sida y la violencia, muchos quisieron encontrar en él, una especie de «The Times They are A-changing’» de su tiempo. Aunque Prince era tan críptico y ambiguo que nunca se sabía bien ni qué esperar de él ni mucho menos el significado último de sus canciones y mensajes. De todas formas, basta escuchar las primeras notas del percusivo bajo dibujadas por el sintetizador Fairlight para comprender que nos encontramos ante algo importante. Un tema que capta perfectamene la atonía lírica de nuestros tiempos apocalípticos. El incendio que se esconde tras el hedonismo contemporáneo. 

Pero, obviamente, Sign ‘O’ the Times es mucho más que ese trallazo de funk minimalista. En realidad, es un disco en el que convergen todos los caminos musicales y artísticos emprendidos por Prince hasta ese momento. Y eso, a esas alturas de la década y de su trayectoria, era como decir que convergían muchas de las vías de la música negra de su época. Jimi Hendrix, James Brown, Marvin Gaye, Sly Stone, Parliament, Funkadelic, Grandmaster Flash. Todos estos nombres y muchos más se encontraban representados en el disco de Prince sin necesidad de que el geniecillo de Minneapolis los citara expresamente. Llevando sus logros artísticos un pasito más allá tras hacerlos suyos. Convertirlos en sus particulares juguetes artísticos. 

En fin, si Purple Rain era un paseo en góndola por un país de las maravillas nocturno; Around the world in a day, un viaje psicodélico por tierras árabes; y Parade, un baile solipsista y minimalista en medio de un club de alterne vacío, Sign ‘O’ the Times era un océano rítmico. Un mágico acuario lleno de animales, flores, arañas y, por supuesto, también peces en el que, sorprendentemente, todo encajaba perfectamente. Es, en definitiva, una colorida piscina llena de regalos secretos cuya agua se renueva diariamente en la que resulta verdaderamente difícil dejar de nadar. Shalam

كل شيء له جانب مظلم

Todo tiene un lado oscuro. Incluso la luz

2 Comentarios

  1. andresrosiquemoreno

    1ºimagen……a mis conciertos se vendra con un vestido color melocoton……ummm
    2ºimagen……un corazon hecho con nubes…..(zapateria apolonia)….maximo……..
    3ºimagen……putada el dia 21-abril-2016……..
    4ºimagen……si, claro que si bowie los 70 fueron tuyos y los 80 mios………
    5ºimagen……jimi hendrix necesitaba hacer y yo necesitaba ademas gustar……mi guitarra nunca tuvo voz diferente…….(el lo sabia)……….
    PD…..https://www.youtube.com/watch?v=LZmUfUBqE-s….elvis presley-return to sender-1956-(maximo)…..

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    • Alejandro Hermosilla

      1) Concierto marroquí… puro delirio árabe. 2) Michael Jackson no se puede comparar conmigo. Soy el amo. Ella lo sabe. 3) Éxtasis-Cristo-revolución-religión rock. 4) Ciego entrando en mercado maravilloso de Marrakech durante las 1001 noches. 5) Mi amante-guitarra. Así le hago para llevarla al orgasmo. PD: Tema mítico

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Autor: Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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