I can’t stand Primavera Sound
I can't stand Primavera Sound No creo que tenga mucho interés contar nuestros sueños. Algunos sí. Pero no la mayoría. Eso no significa que esté de...
Ayer por cierto terminé de leer un libro, El monte análogo, de René Daumal en que se nos habla de un grupo de personas que buscan esta comunicación con dios no en este caso internándose en el desierto sino en una montaña: símbolo que representa la unión del cielo y la tierra. Los patriarcas del Antiguo Testamento, por ejemplo, comunicaban con la divinidad en su cima. Y en Oriente, es el lugar donde muchas de ellas residen. Gao Xingjian la utilizó como metáfora de ascensión a una vida auténtica y verdadera en su hermosa novela, La montaña del alma. Es por tanto un lugar sagrado. Promesa de transfiguración, regeneración y cambio. El jefe de la expedición, Pierre Sogol, tiene claro que es un centro alquímico en el que el alma del ser humano ha de transformarse en uno u otro sentido. Sin embargo, debido a la colonización y la superpoblación, cada vez hay menos montañas que posean intacto su poder. La mayoría se encuentran escondidas y ocultas de los comunes. Por lo que el descubrimiento de una de ellas es un acontecimiento de incalculable valor.
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