Conforme uno crece, recuerda cada vez más los momentos que le dejaron huella en su infancia y adolescencia. Uno que nunca he olvidado se produjo en la casa de mi profesor particular de matemáticas. Aquel señor se llamaba Andrés. Todavía hoy conservo amistad con él. Actualmente, ya jubilado, se dedica a esculpir, a crear ondas y huecos con el metal.
En esencia, lo definiría como un asesino cultural. Alguien cuya manera de ser y estar en el mundo me recuerda a la de Frank Zappa y Kurt Vonnegut. Con ambos artistas, sí, por motivos distintos, lo compararía. Alguien que dialoga con más soltura con los espacios y rayos y sombras que con los vecinos.

Yo, obviamente, no era muy ducho en matemáticas. Más bien, no me interesaban. Así que necesitaba refuerzos y, como Andrés vivía junto a mi casa y era profesor de esta materia en el instituto, mi madre no dudó en pagar las clases necesarias para que aprobara la asignatura. La verdad es que para mí entrar a esa casa era una fiesta. Andrés era más un artista dadaísta que un profesor. Tenía decenas de discos. Hablaba de Prince, de Zappa, de los soulmen negros con absoluta soltura. Creo que fue gracias a él que descubrí los Genesis de Gabriel. Cuando descansábamos de teoremas y fórmulas, me hablaba de la Pandilla Basura, del cubismo, de Buñuel. Algo que para un adolescente voraz que no podía vivir sin discos y arte era el absoluto paraíso, fiesta en sábado noche. Así que casi lamentaba aprobar mis exámenes de matemáticas porque eso significaba perderlo de vista. ¡Adiós a la excéntrica inteligencia, la lúcida locura!
En realidad, sus clases y conversaciones no eran ni clases ni conversaciones: eran fricciones, pensamientos eléctricos, cuerpos de hormigas rotos. Destrucción de tradiciones que creaban nuevos ritmos. En aquel entorno era más normal escuchar un disco de Miles Davis que ver un telediario. Casi que podías percibir con mayor claridad los destructivos vuelos sonoros presentes en los discos de Cabaret Voltaire que el trasiego de la vida cotidiana.

Obviamente, hoy en día apenas recuerdo más que las sensaciones experimentadas. No tanto los diálogos o las anécdotas (y hubo muchas). Pero hay un momento (una nota desacompasada de piano) que sí recuerdo a la perfección.
Yo no iba a las clases solo. Solía hacerlo con un compañero de mi edad, Jorge. En fin. Tras corregir varios ejercicios, Andrés hizo una pausa y nos miró. De repente, sin venir a cuento, agarró un papel y lo rompió en decenas de pedazos. Recuerdo perfectamente que Jorge casi estalla en risas. Obviamente, yo también, pero la sorpresa era mayor que la carcajada, así que me contuve.
Luego, como si la cosa no fuera con él, Andrés nos miró y nos dijo: «Ahora intentad reconstruir este papel. Lo que acabo de hacer es algo que siempre ocurre en la vida. Es también una regla matemática. Es mucho más fácil destruir que crear y reconstruir».
La charla terminó con aquel risueño duende artístico riéndose y diciéndonos: «Ahora id al examen y, delante de vuestro profesor, romped el papel y decidle: ‘esto también es una regla matemática. Destruir es fácil, crear mucho más difícil’». Obviamente, salí de ahí en otra órbita. Aquello fue una estrella negra. Una lección vital sin moralismo impartida con la energía de un lienzo freak.

Jamás, de hecho, he olvidado ese teorema que he visto cumplirse inobjetablemente en múltiples ocasiones, con la exactitud de un apotegma aristotélico. Lo mejor de todo es que la lección no se grabó en ninguna pizarra. La hoja se rompió ante nuestros ojos (algo que los pedantes llamarían ahora gesto performativo) y nadie, que yo sepa, ha sido capaz de unirla desde entonces.
Supongo que eso hacían Zappa con su guitarra y Vonnegut con su literatura. Enseñarnos a crear destruyendo el mundo al completo. Shalam
برودنس هي عانس ثرية وقبيحة وعجوز يغازلها العجز.
La prudencia es una rica, fea y vieja solterona cortejada por la incapacidad




1imagen…si hombre si…ya me gustaria estar en el balneario del 8 y 1/2 -1963 (fellini & claudia cardinale y su vaso de agua curativa)….
2imagen….el humo es la cabeza y el cuerpo es el humo….jajajjj
3imagen….en frente estaba la bala de cañon partida verticalmente en dos (hierro y barro cocido)….
4imagen….de la noche a la mañana se comprendio el procedimiento de la obra dispersa…mascar chicle y pegarlo debajo de la mesa (moco)…..
PD…f.zappa and the mother of invention …zomby woof….1973…
purisimos dibujos animados,,,,,,
https://www.youtube.com/watch?v=-lkJ3hxRsUg&list=RD-lkJ3hxRsUg&start_radio=1
1) Pero .. Pero.. ¿qué es la gravedad? La gravedad son los bigotes y la camiseta en un sueño de Fellini incomprensible.. ¿Quién soy? Demasiado lo sé. Por eso me permito no saberlo. 2) Esta debería ser la tarjeta de presentación de una nueva galería en La Manga. Humo. El arte es puro humo. jjajaj 3) Me rodean pestañas de David Lynch. Twin Peaks no es un sueño. 4) Lo que quiere esto decir es que Nueva York es un estercolero, pura basura, pero que estamos en tal momento que sólo de la basura surgen guitarras y cuadros que digan algo. Otra cosa es qué es eso que dicen..jajaj PD: el sonido que sale de un encuentro entre una máquina de afeitar, un tipo rascándose la barriga y un violín roto. Esto es el siglo XX señores. jajaaj