Humanos y Replicantes (1)
Dejo a continuación el primero de los dos averías que dedicaré a Blade Runner; el mítico filme de Ridley Scott; el cual recomiendo leer, escuchando...
El irlandés es una cazadora negra gastada. Un viejo cadillac circulando por una autopista moderna. Un whisky muy sobrio de esos que se toman en las ocasiones importantes. Una obra sobre la vejez, la soledad y el olvido y también sobre la ausencia de Dios en tiempos de capitalismo salvaje cuyo mensaje creo que condensa perfectamente la escena en la que el personaje interpretado por De Niro, Frank Sheeran, se confiesa ante un sacerdote sin llegar a arrepentirse del todo. Básicamente, porque tanto su obstinación en afirmar sus actos criminales como su ausencia de remordimientos resumen las bases sobre las que se cimentó el país norteamericano para Scorsese. Esto es; que en la vida no hay más que carne. No hay más que intereses. No hay otra ética que joder para que no que te jodan. Y es mejor ir al infierno que morir pobre. Todo de hecho es soportable -la incomunicación familiar, haber matado a un buen amigo o haber sembrado el temor- con tal de no ser un capullo más. Con tal de no ser un perdedor. Shalam
0 comentarios