Escribo este avería simplemente para comentar que estoy de vuelta en mi hogar. El pasado jueves 2 de octubre regresé a La Manga desde Barcelona en bicicleta exhausto física y psicológicamente pero dichoso. Antes, el 16 de septiembre había completado el Camino de Santiago a pie desde Barcelona a Finisterre.
Las vivencias han sido muchas. Las emociones más. Los descubrimientos, interminables. Tantos que ahora mismo me siento un poco desbordado por todo lo experimentado. A día de hoy tengo claro que este viaje que comenzó en La Manga en bicicleta el día 30 de junio forma parte de los tres más intensos y reveladores que he realizado en mi vida. Han sido más de 90 días durmiendo en camas ajenas, en bosques, ermitas o incluso debajo de algún puente. Días en los que he recuperado (si alguna vez la había perdido) la fe en la humanidad y he experimentado las dichas y desdichas de todo peregrino.
En fin. A día de hoy sólo puedo dar gracias por todo lo vivido. Sólo por estos tres meses hubiera merecido nacer. Con eso creo que lo digo todo. No obstante, tampoco creo que sea demasiado bueno dejarse llevar por las emociones. También es necesario reflexionar sobre lo experimentado. Hay que darle forma a las rutas transitadas. Y sobre todo, tengo claro que es importante terminar lo que inicié hace meses. Así que a partir de mañana volveré a retomar mi diario del Camino de Santiago.

En realidad, no tengo otra opción. En un momento dado, viendo que no podía escribir conforme caminaba y conocía peregrinos y nuevos lugares, llegué a un pacto con el Camino. Me estaba permitido (¿Qué menos?) caminar sin escribir para vivir la experiencia en su máxima intensidad siempre y cuando la narrara a mi vuelta. Y eso haré a partir de mañana.
No sé cuándo avería volverá a sus constantes habituales. No sé cuándo volveré a escribir de música, arte o cine. Lo que tengo claro es que eso ocurrirá cuando termine de narrar este viaje. Algo que, repito, volveré a hacer desde mañana retomando el diario donde lo dejé. En el día 17 del Camino.
¿Qué puedo decir? Insisto en que estoy agotado pero estoy de vuelta. Hasta el último día tanto el Camino como el viaje en bicicleta me pusieron a prueba. A diez kilómetros de mi llegada a La Manga pensé que había pinchado la rueda delantera. Antes, por la noche, había caído en un barrizal del que tuve que salir levantando la bicicleta con mis brazos y mis escasas fuerzas tras haber retirado de la misma alforjas y demás utensilios. La bicicleta por cierto tenía tanto barro que tuve que limpiarla durante más de diez minutos para alcanzar a distinguir (¡era de noche!) la cadena que, en un principio, me pareció inservible.

En fin. Estas y otras historias contaré en los días siguientes. No sé si tendrán un gran valor artístico o literario pero es lo de menos. Sí que tienen un valor personal muy importante para mí. Son experiencias sagradas. Y de momento, que yo sepa, no encuentro lugar mejor que Avería para canalizar y encauzar estas emociones y vivencias y plasmarlas.
Así que a partir de mañana, ¡ahí voy! ¡Estoy de vuelta! Shalam
السجون والطرق تصنع الأصدقاء
Cárceles y caminos hacen amigos




1imagen…campeona de la manga(que la patrocine decatlon)… …sonrisa…
2imagen…el ciclista ha ido a husmear la fruta de los campos…
3imagen…una ducha me vendra bien….
PD…https://www.youtube.com/watch?v=DphAMCOaQlQ&list=RDDphAMCOaQlQ&start_radio=1
angelo badalamenti…country walz…una historia verdadera….
bienvenido como deseado que dicen los habitantes de alumbres….
1) Suenan los hits de italo disco. Suena música de los 80s. La Manga vive eternamente en los 80. Nació y murió en esa década…jajaj.. 2) una cabra se lanza al monte y se convierte en bicicleta. Película rara dirigida por algún japonés loco..jajaja… 3) Creo que ese ciclista se ha duchado más veces por día en una semana que nunca..jajajaj… PD: gran filme que tuve que ir a Alicante a ver en cine pues no estrenaban en Murcia. Recibido en Alumbres con medalla de tierra.