Siempre bailando
Dejo a continuación la decimoséptima reseña del libro Los 100 mejores discos del Siglo XX. En este caso, dedicada a Siempre bailando de René dj. La...
Ayer aludía a Paul Auster porque deseaba referir una breve y significativa historia que considero que al escritor de La música del azar le hubiera agradado. En realidad, no sé si la hubiera utilizado en una de sus novelas, pero sí que estoy seguro de que la habría hecho aparecer en, bajo mi punto de vista, uno de los mejores libros que nos ha legado durante el siglo XXI. Me refiero a Creía que mi padre era Dios. Un tomo que huele a Auster por todos los costados, (de hecho, probablemente es el que mejor refleja su vasto universo vital y literario), aunque no fue él quien lo escribió. Como es de sobras conocido, es una colección de breves relatos verídicos que recopiló durante los meses que participó en Weekend All Things Considered. Un ya clásico programa de radio en el que animó a sus oyentes a enviarle historias de las que seleccionaría las mejores para ser leídas en el aire.
Auster no se esperaba la entusiasta reacción del público. Muchos días pasó horas embebido leyendo la ingente cantidad de textos recibidos. Algunos eran irrespetuosos y de mal gusto. Había alguna amenaza e incluso insultos. Pero en su mayor parte eran realmente interesantes y valiosos. Muchos relataban hechos extraordinarios y otros simplemente cotidianos. El escritor recibió testimonios de divorciados en crisis, viudas, veteranos de Vietnam, deportistas frustrados o adolescentes en proceso de búsqueda. Pronto, Auster se dio cuenta que tenía dinamita en sus manos. Ni más ni menos que un retrato real y fidedigno, con ciertos toques ficticios, de la sociedad norteamericana. La gran novela coral que tantos escritores buscan. Y no tardó en tomar la decisión de publicar los mejores de aquellos textos en un tomo recopilatorio realmente maravilloso, lleno de vida y verdad, que no miento al proclamar uno de mis favoritos del siglo XXI. Un milagro vital y narrativo.
Semanas después, el sufrimiento tuvo sus frutos. La resistencia tuvo sentido. Puesto que, aun con un pronóstico reservado, su mujer abandonó el hospital y pudieron ocuparse de ella en casa. Para entonces, hacía varios días que mi amigo había perdido uno de los tapones de los auriculares en los que escuchaba extenuado a Springsteen. Los buscó en repetidas ocasiones por varios lugares pero nunca los encontró. Obviamente, preocupado como se hallaba por aquellas dramática circunstancias, tampoco le dio más importancia al hecho. «No surrender» seguía retumbando diariamente en su cerebro. Sonando a todo volumen en su coche y en el móvil. No había que bajar los brazos. Había que continuar sí o sí.
1ºimagen:…..demasiado americano…….
2ºimagen:…..»milagro en milan»-1951-v. de sica……….
3ºimagen:…..franqueza-credibilidad-soy yo………….
4ºimagen:…..simbolo sexual…..ver la cabra+ donut (monograma) de robert rauschenberg-1959….humor….
…..https://historia-arte.com/obras/monograma……
5ºimagen:…..demasiado americano………………………
PD:……no he leido nada de p. auster en mi vida…….(no lo tomes a mal, en otras cosas estaran en p.auster…)sonrisa………………
1) Pizzas y banderas. 2) Carnivale (Serie HBO) 3) La cara que pongo cuando me marco un farol jugando al poker. 4) No conocía la historia de la cabra y rauschenberg. Muy interesante. 5) gimnasio y rock y buen desayuno de Corn Flakes. PD: no sucede nada por no leer a Paul Auster. No hay por qué disculparse..jajajajja