Un tío cercano
Un tío cercano Es inevitable seguir recordando una y otra vez las imágenes de los filmes de David Lynch. No sólo se ha muerto un genio sino...
En realidad, Comanchería podría pasar perfectamente por una adaptación de un breve y conciso relato de Cormac McCarthy. Aunque su carácter canalla también permite visualizarla como una versión salvaje de una de esas bestiales novelas de bolsillo centradas en el Oeste americano que no dejaban títere con cabeza. Dicho esto, a mí en parte me gusta visualizarla como si fuera una puesta a punto de la mítica serie fotográfica de Robert Frank, The americans. Puesto que puedo imaginarme cualquiera de sus personajes, calles, poblaciones, bancos, casinos y moteles apareciendo en el mítico libro.
Ciertamente, todos los actores están soberbios pero, por supuesto, Jeff Bridges merece un capítulo aparte. Su interpretación es sobrenatural. Cuando Bridges habla en la película, algo se mueve. A Bridges se le escucha casi mover los dedos. Podría, creo, identificar el sonido de sus pasos y me atrevería a decir que casi somos conscientes de cómo la saliva recorre su boca o los alimentos van penetrando en su cuerpo. Su personaje es absolutamente crepuscular. Uno de esos apetitosos bocados de carne con los que se relamen los grandes actores cuando, debido a la edad, comienzan a entrar en el ocaso de su carrera. Comanchería sería una película muy interesante sin Bridges. Sería muy reseñable. Pero con él directamente pasa a otra dimensión. Tirando de tópicos, podría decir que Bridges levita. Aunque, en realidad, no creo que esta definición haga justicia a su interpretación. Porque lo que logra Bridges es una interpretación tremendamente real. Tan real que asusta. Precisa, justa, sabia. ¡Joder! Hay momentos en los que su interpretación es tan concisa que se me olvida incluso (a pesar de su magnetismo) que él se encuentra detrás del personaje y pienso que estoy frente a un Ranger de verdad. Alguien con quien podría cruzarme pasado mañana en caso de agarrar un avión y visitar la tierra de los Bush.
Podría terminar este avería invocando el espíritu de Howard Hawks o John Steinbeck (influencias presentes también en la obra) pero creo que no es necesario porque, a diferencia de muchas obras posmodernas, Comanchería no es cerebral. No necesitamos de ciertas referencias para disfrutarla más o hacer más completo su visionado.
1ºimagen:…tenemos energia para un año……
2ºimagen:….aqui no se fia!……..
3ºimagen:…no piense que somos gemelos aunque llevemos los dos el mismo tipo de sombrero….
4ºimagen:…….1los dos guardias de camisa beige se convierten en dos dianas……2a continuacion se oye una voz en off: preparado, listo……….!!…
PD:….https://www.youtube.com/watch?v=y1Uo7qiDrao&list=PL-xKzOwI71intMITY4zqfiB6DgXGjE17N…franz ferdinand-jaqueline……olor a oeste…….
1) ¡Qué puta mierda de vida! 2) Escena de un vídeo homenaje a Townes Van Zandt 3) Onirica escena de Twin Peaks. Cruce dimensional. 4) Buscan al Correcaminos. El personaje de dibujos animados se convierte en alguien real. PD: Debo reconocer que no puedo con Ferdinand. Son mi kriptonita. Ellos y otro tipo de grupos de ese corte. Me quedo con mis grupos heavy muy a gusto.