Dejo a continuación un prólogo que he realizado para Boom, una colección de sugerentes poemas imaginarios y evocadoras reflexiones poéticas de José Luis Sánchez Carrillo.
Boom
Tal vez por su trabajo como informático y encontrarse alejado (aparentemente) del mundo literario, José Luis Sánchez Carrillo se atreve a incursionar en caminos muy poco transitados y es capaz de encontrar poesía, emoción y sincronías en lugares inesperados: vehículos de propulsión gravitatoria, pararrayos, temas clásicos del technopop de los 80, estrellas, anillos gaseosos o, mismamente, en el inquietante deambular de unas orugas mecánicas.
Boom es una especie de rayo cósmico. Es un electrodoméstico volando. Su onomatopéyico título parecería en principio hacer alusión a los célebres artefactos pop de Roy Lichenstein pero tal vez podría también referirse a esa enorme explosión que, según ciertos físicos, dio lugar al Universo. Ante todo, porque su primera parte, invita a recrearse con los distintos movimientos, reflejos, configuraciones de un satélite con vocación de planeta llamado Íos.
Como suele ocurrir en la poesía, las sugerencias y meandros imaginativos se suelen imponer a los hechos. Por ello mismo me permito la licencia de invitar al lector a leer los poemas que forman parte de «Íos» en combinación con muchos de aquellos paisajes celestes, planetarios dibujados por Moebius. Si lo hace así, estoy convencido que disfrutará más de Boom. Y, concretamente, de su primera parte. Una colección de poemas que rememora la vida en un lugar imaginario cuyos contornos mueven al asombro y a veces también provocan miedo, como lo suelen hacer los paisajes nuevos y los habitantes de otros mundos.
Creo que buena parte de los poetas y lectores de poesía perdimos hace tiempo la capacidad de jugar, de improvisar, de viajar con las lecturas. Es por ello grato recorrer poemas que nos hacen rememorar las viejas historias de ciencia ficción y que intentan evocar las sensaciones que teníamos al descubrir los planetas y sociedades que los escritores y cineastas nos presentaban.
En gran medida, esta actitud es indispensable para continuar recorriendo Boom. Concretamente, su segunda parte, «Big bang». Una serie de poemas que, aunque no lo parezcan, tienen un sesgo irónico bastante marcado. Observan el Universo, recorren los problemas de la física, determinados problemas matemáticos con ánimo juguetón. Tal vez con la mirada infantil que todo poeta convoca para que volvamos a ver lo ya conocido con sorpresa y entendamos que todo, incluso un poste metálico o el cable de un teléfono antiguo, es siempre susceptible de remover sentimientos, provocar colisiones, entristecernos, confrontarnos. Pues, al fin y al cabo, los objetos, el hielo, los algoritmos, la materia dura son proyecciones de nosotros y parte del mundo que habitamos.
Había una poesía en la ciencia ficción antigua que el ritmo frenético de la vida actual y las distopías nos la han hecho olvidar. Basta recordar la magnífica epopeya trazada por Ray Bradbury en sus Crónicas marcianas. Tal vez ese no sea el objetivo de Boom pero no cabe duda de que sus dos primeras partes invitan a que nos formulemos la siguiente pregunta: ¿Es posible encontrar poesía en el Bolsón de Higgis, en el teclado de una computadora, en un disco duro?
Además de las partes citadas («Íos» y «Big bang»), Boom tiene otras dos. Una más clásica y otra más pop: «Los amantes jóvenes» y «Blue Jean». Ambas se complementan entre sí perfectamente y, de alguna extraña forma, también lo hacen con las dos primeras. Yo, de hecho, leo algunas de las historias de amor (aunque tal vez sería más adecuado denominarlas flashes amorosos) que allí se nos presentan como si se desarrollaran en algunos de los mundos anteriormente entrevistos. En muchas vislumbro también el deseo por parte de sus protagonistas (que a veces pueden ser humanos y otras, mismamente, árboles) de ir hacia esos otros lugares que nos alejen de las rutinas de la vida cotidiana.
En realidad, tanto en «Los amantes jóvenes» como en «Blue Jean» reina el amor. Pero no tanto como plenitud sino, repito, como escape. Como momento transitorio, como momento pop, videoclip imperecedero, lugar fantástico que en gran medida también nos hace viajar. Trae satélites a este mundo o nos permite ir a ellos.
Boom es, en gran medida, un poemario para todos los que aprendieron a amar y a mirar en las canciones de pop antes que en la vida. Es, sí, un riff de guitarra (a lo Robert Fripp) que se extiende, se amplía, se bifurca y contrae continuamente intentando desentrañar mundos y recorrer horizontes. Y es también una habitación cerrada con una sola ventana. Esa ventana es la poesía. Esa ventana es la vida. Desde esa ventana se pueden fabricar mundos, ver constelaciones aunque esa ventana colinde con otra pared. Shalam
En fin.
A continuación dejo dos de los poemas que más me han gustado de Boom.

Aquí el primero.
ANTES DE LA GRAN EXPLOSIÓN
El lejano temblor que provoca el despertar de la
primavera al desplegar todo su diseño y esencia
en la planta primigenia.
Alberga la herida de un Dios anterior a la creación
del mundo.
Herida que se ubicará en este mundo para poder
cicatrizar.
Cicatriz escrita en las hojas del libro de las cosas
brillantes y maravillosas.
Cosas que viajaron junto al ruido de fondo de la
radiación y que continúan viajando entre el eco
de las ondas de la gran explosión.

Y aquí el segundo
DEPECHE MODE
Ellos son los candidatos para alcanzar las copas de los árboles de metal gigantes.
De gestionar la trayectoria de los rayos, inmersos porque así lo quieren,
bajo la tormenta eléctrica.
Ellos serán capaces de contar todas las estrellas y no hay números reales
suficientes.
No hay un enemigo necesario que les corte el paso,
que ponga en duda la potencia de sus brazos
dibujados con iconos de otros mundos.
Esta noche sus manos jóvenes conducen limpias
a techo descubierto hacia atmósferas atípicas.
Yo les seguiré extrovertido y desconcertado. Shalam
عندما تخسر معركة، فقط أولئك الذين فروا هم من يستطيعون خوض معركة أخرى
Cuando una batalla está perdida, sólo los que han huido pueden combatir en otra







1imagen…hubo un proyecto deshechado por la administracion local por el que las farolas eran atacadas por drones imantados en ellas(boom)…..
2imagen…este dron le exploto al manipularlo al imantador de turno……..
3imagen…lo proximo los androides…..
4imagen….antigua imagen (el humano no es necesario para el whaam……
5imagen….escondido tras las cañas…nube muy enemiga….un poco de ddt flix os vendra de perlas….olor (todas las mañanas)…
PD….https://www.youtube.com/watch?v=YBpEjA-4BDY….eddie constantine el actor trompetista cantor….sonrisa….
1) La cabeza de Napoleón cuando se dio cuenta de que las tropas francesas iban a caer derrotadas en Rusia. 2) Es el comienzo de una de las formidables aventuras de Los 4 fantásticos. 3) Mad Max. Un mundo plácido en los asteroides. 4) Me gustaría haber participado como actor en el Dune de David Lynch. Caracterizado así. 5) Portada de una futura revisión del videojuego 1942. 6) Esa cafetera de la derecha es muy parecida a la mía. También me ocurre exactamente eso siempre. jjaja. PD: Hermosa película. Más sugerente que potente. Más poesía que prosa.