Autor: Alejandro Hermosilla
Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.
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Si tuviera que intentar explicarle a alguien cómo hubiera sido la evolución del rock si, pasada la época psicodélica, hubiera seguido un camino recto y no se hubiera bifurcado y encontrado con el glam, el punk, los sintetizadores, el hard rock o la música progresiva, escogería sin dudas la discografía de Bob Seger. En la mayoría de los músicos de los 70 percibo pequeños detalles a través de los que se filtran las distintas metamorfosis e innovaciones estilísticas de aquella década, pero no así en Bob. Lo que me emociona de su obra es esa autenticidad y franqueza. Su inmediatez y su coherencia interna. Esa voz de granjero, leñador cervecero que suena sincera y desgarradora y que evita todo rastro de tecnicismo. Lo simple, sí, muchas veces es lo mejor.
Mi disco favorito suyo es, sin dudas, Stranger in town. Los dos temas que lo abren son monumentos. Justifican una trayectoria al completo. Pero el resto tampoco desentona en absoluto. «Till it shines», por ejemplo, es una maravilla. En esa canción, las guitarras suenan más afiladas que nunca en sus discos. Duelen y emocionan. Sin perder su aire a lo Dylan, me recuerdan a las de Tom Scholz (Boston) y Eric Bell (Thin Lizzy). Por otro lado, la voz de Bob es áspera. Se encuentra en su punto de cocción justo. Es tan desgarrada y natural como siempre pero alcanza nuevos registros. La mitad de los temas de Stranger están hechos para escucharse en bares de carretera. En un ambiente nocturno y desmadrado. No poseen demasiados matices aunque se encuentran muy bien producidos. Las baladas, por otro lado, son de otro mundo. De esas que pueden sonar en bodas, películas y a mí al menos me hacen feliz si las escucho en la radio durante la madrugada. Y los temas folkies son directamente gloriosos. Encuentran un hueco por el que meterse y brillar entre el Desire de Bob Dylan y el Darkness of the edge of town de Springsteen. Palabras mayores.
………..
1ºimagen:…..cualquiera diria que lo estan torturando placenteramente……
2ºimagen:…..mi modificacion seria en el individuo de la izq poner una coke gigante (a tamaño persona) de cristal y al individuo de la dech lo oxidaria entero……………
3ºimagen:….bob piensa: que hago yo con fondo «mulholland driver»..jaaajj
4ºimagen:…soy un vaquero y voy a acertar en tu cuello de becerro loco….(tambien placenteramente)….
Jjajaja… sí. exacto. Una tortura muy placentera la de la primea imagen…. Óxido. Esa palabra me gusta y creo que va perfecto con el estilo del saxofonista. Becerro loco. En todas las fotos da la impresión de que Bob tenía una vida sexual, digamos, agitada……