El pequeño Nemo
Winsor McCay es el George Mélies del mundo del cómic. Fue el primer autor que demostró que las viñetas animadas podían convertirse en un arte...
La banda sonora de Akira no es perfecta, como tampoco lo eran el cómic o el film, pero impresiona. A veces parece una excursión kautrock de tintes psicodélicos realizada por un grupo de curiosos adolescentes en el sótano de un centro químico lleno de decenas de probetas con bacterias, virus, niños mutantes o pájaros disecados. Y otras, una oración realizada por monjes lamas. Una invocación secreta dirigida a los antiguos dioses japoneses en el centro de un gimnasio donde varios karatekas se ejercitan ante unas cristaleras que muestran una sepulcral imagen de Tokio.

0 comentarios