El mundo perdido
Resulta difícil encontrar más unanimidad con un disco en los últimos tiempos. Prácticamente todos los que lo han escuchado un mínimo de cinco veces...
En realidad, creo que esa voz es la responsable de que Costello no tenga fanáticos detrás como otros músicos de su estirpe. Porque da la impresión de que hay que escucharlo en pequeñas dosis y de que para tatarear las melodías que compone hay que prácticamente ser un imitador profesional. Pues es tan personal que finalmente obliga a mantener una conversación íntima con él. A tomarse la escucha de cada una de sus obras como un reto. Una vía para penetrar no tanto en el curso de la música contemporánea como en su habitación.
0 comentarios