Hoist that rag
Ayer, mientras intentaba retomar Ruido del arte, puse en tres reproductores diferentes el tema Hoist that rag de Tom waits y escribí una frase...
Una obra tan buena como Kick tiene que inevitablemente dejar secuelas. INKS habían caminado un largo trecho para alcanzar su sonido. Los primeros discos sonaban bien pero existían piezas allí que no terminaban de encajar. Había inmadurez en ellos. Buenas ideal mal aprovechadas encajonadas en indefinidas producciones. Y tras años y años de trabajo arduo, disfrutaron al máximo con su éxito. Pero desgraciadamente, los posteriores LPs que grabaron, sin dejar de poseer buenas ideas y temas notables, fueron demasiado esteriotipados. Desesperados intentos por evolucionar, repetir la fórmula Kick o separarse de ella como fuera posible. Y consiguientemente, huelen a producto manufacturado. Como si faltaran en sus surcos, ciertas dosis de alma y barrio. De ese empuje y descaro que hicieron de Kick un disco irresistible. Una obra que, de encontrarse sano mentalmente, se hubiera enorgullecido de grabar Phil Spector a finales de los 80. Shalam
0 comentarios