AVERÍA DE POLLOS: Inicio E Literatura E Unas cuantas lecturas (3)

Unas cuantas lecturas (3)

Abr 19, 2025 | 2 Comentarios

Dejo a continuación un nuevo avería sobre algunas de las últimas lecturas que he realizado. No sé si hace falta recordar que mi ánimo no es crítico. Yo no soy un crítico. Simplemente, de tanto en tanto, necesito dejar constancia de lo que voy leyendo. Más que nada porque me permite ordenar mi cerebro y sacar conclusiones que, de no dejar plasmadas, olvidaría. Se irían lejos, muy lejos, como se va la vida, (ese gorrión), o como se está yendo esta mañana.

Este es por cierto el tercero de esta serie. Hace un mes colgué el primero y pocos días atrás el segundo. Si Dios quiere, publicaré pronto el último.

Unas cuantas lecturas (3)

José María Álvarez. El manuscrito de Palermo.

José María Álvarez destacó, ante todo, como poeta. Sobre sus extraordinarias cualidades con la lírica no hay muchas dudas. Más desconocidas sin embargo son sus virtudes como prosista. El manuscrito de Palermo (también conocida como Yo Taillerand) es una novela que las pone de manifiesto.

Hablando con claridad. Álvarez era un escritor total. Así que su prosa no camina lejos de su poesía. Al contrario, como ocurre con las novelas de Raúl Quinto, la prosa de Álvarez se beneficia de sus ingentes cualidades líricas. El Álvarez poeta convierte en mejor al Álvarez novelista. Eso se percibe en cada párrafo, en cada frase y, sobre todo, en el ritmo abrasivo de esta narración en la que erotismo, política, historia y maquiavelismo conviven con armonía y pasión de orfebrería.

Álvarez tenía una cualidad muy importante como escritor. Cada uno de sus textos hacía pensar, evocar o rememorar escritores y libros clásicos. Álvarez vivía bañado en literatura romántica y clásica. Cada una de sus líneas evocaba otros libros sin dejar de aludir a su propia personalidad. Por ejemplo, estas (verosímiles) memorias ficticias de Taillerand no sólo recuerdan a los clásicos libros de Rosseau, Chateaubriand o Saint-Simon sino que, por momentos, me evocaron determinados pasajes de El cuarteto de Alejandría. El delicioso y antaño (mitificado) fresco novelístico de Lawrence Durrell.

El manuscrito de Palermo es un libro con una prosa avasalladora. Una novela de esas que desborda lo que se conoce como literatura histórica. Álvarez, como todo verdadero escritor, traspasa los géneros y los límites de lo que cuenta. Se percibe que se identifica con el ilustre personaje que trata y que domina con soltura los hechos históricos a los que se refiere.

Álvarez logra hacernos familiares a Napoleón, Robespierre o a Luis XVI sin vulgarizarlos. Su Francia, la Francia de Álvarez, es una Francia bárbara, erótica, refinada.  Su Francia no es únicamente la revolucionaria ni la monárquica. Es una Francia de corte y de calle, de polvos salvajes y orgías en teatros y de controvertidos planes bélicos trazados en oscuros palacios. Es una Francia tumultuosa que su prosa convierte en obra de arte viva.

Ramón Bascuñana. Anotaciones a pie de página.

Anotaciones es un libro hermoso. Hay algo muy noble en la poesía de Ramón. Algo honesto. Por ejemplo, el modo en el que combina las estructuras clásicas con las contemporáneas (y vanguardistas). Siempre de modo natural y sencillo. Sin adornarse. Con fluidez.

En Anotaciones, Bascuñana recurre a muchos de los eternos tópicos de la poesía. ¿Es posible escribir poesía sin hacerlo? Se siente el paso del tiempo, la vida que se va, los recuerdos de la juventud. Pero todos estos temas tan manidos se encuentran tan bien llevados, fluyen con tanta agilidad que, sin dejar de hacernos rememorar a los grandes poetas que a lo largo de la historia se han ocupado de todos ellos, Bascuñana logra que nos centremos en los desvelos de su propia voz.

Yo al menos he percibido el ritmo y ecos de grandes poetas como Juan Gil Albert y Francisco Brines en estos poemas. También el rastro de Horacio. Básicamente, porque Bascuñana es un poeta latino. También levantino. Se encuentra insertado en esta tradición con la que dialoga con soltura y naturalidad. Es por eso por lo que su hedonismo es fino y sutil y su severidad siempre se encuentra dulcificada por la embriaguez mediterránea. Es también por eso por lo que creo que, a pesar de utilizar continuamente frases y versos de decenas de escritores, su poemario no desbarranca en los abismos del cultismo. Se mantiene equilibrado.

En Anotaciones, de hecho, las citas son, entre otras cosas, un resorte, un ancla para que Bascuñana hable, para que camine. Algo muy de agradecer porque la poesía es un arte cuyos practicantes suelen caer en excesos de todo tipo. No es es este el caso. Bascuñana utiliza a sus ancestros, amigos y referentes poéticos como compañeros de camino, viejos conocidos con los que dialogar sobre los temas eternos mientras la vida pasa, transcurre. Es delicioso el modo en el que Ramón interpela a un sinfín de autores clásicos para desarrollar sus propias reflexiones. Cómo convierte la tradición literaria en un fragmento de su alma y su espíritu en un trozo de esa tradición hasta convertirla en parte de su día a día y de su presente.

Anotaciones es una demostración de que a veces la mejor poesía es la que no se nota, la discreta, la que se funde con la vida y con las páginas de los libros. Después de leer el poemario, sentí ganas de caminar durante horas por Alicante sin un orden fijo. Perderme en barrios, callejuelas y playas mientras resonaban los versos del libro.

Mario Aznar. Too late.

Hace meses que terminé Too late. Una enjundiosa conversación con la literatura de Vila-Matas. Lo más fácil en este tipo de libros es desbarrancar. Fracasar. No es este el caso. Too late es un libro muy equilibrado y, al mismo tiempo, arriesgado. Es un homenaje, un estudio sobre la obra del escritor catalán, un ensayo y, al mismo tiempo, una obra literaria. Una novela que captura muy bien el aura y atmósfera de una de las aventuras literarias más excéntricas, ralas y valiosas de las últimas décadas.

Vila-Matas ha logrado ser un género en sí mismo. Eso es algo muy difícil. Ser inimitable. Aunque debería ser lo más fácil. Porque ser inimitable significa en gran medida ser uno mismo.

Vila-Matas ha logrado ser un escritor único apoyándose en la tradición literaria. Siendo nadie. Olvidándose de sí mismo, siendo otros escritores. Ese es también el gran mérito de Mario Áznar. Ser Vila-Matas sin dejar de ser él mismo. Ser consciente de que para hablar del Vila-Matas real debía de hacerlo del ficticio, del literario, del mito y no del real porque ninguno de los dos existen. Los dos son literatura. Que es lo que viene, al fin y al cabo, a concluir Too late.

Cuando en España los escritores hablaban de la realidad, Vila-Matas lo hacía de la literatura. Décadas después, podría decirse que casi todos los escritores se han convertido en émulos del escritor catalán. De un modo u otro, la autoficción es una manera de seguir los caminos abiertos por Vila-Matas sin ser Vila-Matas. Alguien que llena sus libros de frases y reflexiones (de esas que tanto irritan a Jesús Maestro) probablemente porque su deseo nunca ha sido convertir la novela en un oráculo de la realidad sino en una sombra, un crepúsculo, una metáfora del viaje interno. El único real.

Escribir de Vila-Matas es hacerlo de literatura centroeuropea, escritores mudos, pisos vacíos, Marguerite Duras, suicidas o máquinas de escribir.  Es muy fácil caer en el tópico porque Vila-Matas es ya un estilo en sí mismo. Lo bueno del libro de Mario Aznar es que huye de la grandilocuencia. Tiene vocación de anonimato, de pequeño ensayo. Aznar es muy consciente de que para estudiar a un escritor como Vila-Matas es mejor hacerlo a partir de la pérdida, de las ausencias y de los puntos vacíos, que con la voluntad de intentar abarcarlo en su totalidad.

En última instancia, Too late se mimetiza tanto con la literatura del escritor catalán que podría pasar perfectamente por una nouvelle realizado por el propio Vila-Matas. La vuelta de tuerca perfecta. La literatura cuanto más pequeña y muda, mejor. Shalam

معظم الأشخاص الناجحين في مجال  الأعمال هم فاشلون كبشر.

La mayoría de las personas con éxito en los negocios  son un fracaso como seres humanos

2 Comentarios

  1. andresrosiquemoreno

    1imagen….grandes tontos poniendo en la guerra a grandes humanos(ciudadanos)…(la historia contada interesadamente)……
    2imagen….atencion, atencion….va a decir sus versos el encargado de la santa madre iglesia……..
    3imagen…vista de lince…..
    4imagen…este hombre parece haberle hecho un aeropuerto a su nieto….mol fort….
    5imagen….bien venido como deseado….jajajjj..(esto lo dicen mucho en alumbres)……
    PD….https://www.youtube.com/watch?v=E0Dt0xWH4mI…salio de jamaica(barca de mitjana…havaneres)….(pedazos de corazon)….(si en el puerto se haya esperando mi amor)……

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    • Alejandro Hermosilla

      1) No parece estar bien dibujado. Parece un cuadro de antes del Renacimiento con técnicas románticas. La pintura aquí es una excusa. 2) Reyes y religión. Una obra tribal sobre la brujería. ¿Qué truco de magia para dominar al pueblo? 3) Desde el castillo se planea la destrucción de la modernidad. Cómo el turismo acaba con una ciudad. La hace suya. 4) Soy la literatura. Soy Nadie. 5) Bienvenidos al mundo de los crepúsculos. Al mundo en el que la literatura es sombra. PD: precioso vídeo que recuerda a L’Atalante de Jean Vigo. Los mundos de las novelas de Joseph Conrad puestos en imágenes.

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Autor: Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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