
Hace unos días terminé de leer Cerbantes Park. Una novela lúcida y divertida. La idea de partida no puede ser más atractiva: un señor pragmático e idealista a partes iguales, (el Comisario), logra construir un parque temático literario en los extrarradios de Barcelona.
En principio creí que el centro del libro sería el parque en sí mismo. Las atracciones. Las recreaciones de La Odisea, de las novelas de Julio Verne o de las de Alejandro Dumas. Las posibilidades eran infinitas. Material e ideas había de sobra para profundizar en ello. Así que era inevitable relamerse pensando en lo que podía aparecer en la novela. Sin embargo, aunque sí llegamos a conocerlo con cierta precisión, el parque no es el protagonista de la narración. Es más bien la excusa para realizar una perspicaz radiografía de la sociedad del espectáculo. También, claro, del actual estado de la literatura. Del esperpento valleinclanesco y el delirio pop en el que se ha acabado transformando el mundo de los libros al compás de los estragos del consumismo y el cacareado narcisismo posmoderno.

Creo que Robles ha hecho bien, muy bien en hacer del parque una presencia fantasmagórica. Utilizarlo como síntoma y consecuencia y no como causa. Hay unos cuantos libros (que el mismo autor cita al final de la novela) que ya han utilizado la idea de los parques temáticos de esta manera. En gran medida, Roah Dahl ya había jugado con esta idea (de otro modo y con los condicionantes de otra época) en su Charlie y la fábrica de chocolate. Un cuento de terror, de terror consumista, cuyas intenciones no eran tan lejanas de las de, por ejemplo, aquel filme de Ferreri: La gran comilona. Así que supongo que tampoco era necesario incidir ni en el aspecto ni en las diversas atracciones del parque. Al fin y al cabo, a día de hoy, el parque, el verdadero parque es la sociedad. Sale uno a la calle y se da cuenta a los pocos minutos de que la realidad se ha convertido en una atracción. Nosotros mismos somos esa atracción. Todos somos ya involuntarios personajes literarios.
Lo que más me ha gustado es precisamente eso. Que Robles deja claro (de un modo u otro) que la misma idea de que a alguien se le ocurra un parque de estas características es lo verdaderamente llamativo. Aunque, en el fondo, a estas alturas, es lo más común. España es actualmente un parque posmoderno. Castizo, valleinclanesco y pop. Más aún. Los telediarios son parques. Nuestras sonrisas son parques. El arte es un parque. Arco es un parque. Un parque-feria. Los festivales musicales son parques. La mayoría de librerías son también parques. Los escritores son allí figuras pop. Hay quien se preocupa más por la fotografía de la solapa que por enlazar ciertas frases. Nadie lee nada pero todos compran todo. Los libros son limones pero siguen siendo alta cultura. Para entendernos, son limones refinados. Cultivados con un poco más de paciencia que los bollos. Pero también son pura diversión. La literatura es desde hace tiempo un Aquarama y la realidad es tan insustancial que también es otro Aquarama. Por eso mismo la novela de Robles Lucena es triste. Un Aquarama triste. Así definiría Cerbantes Park. El primer mundo convertido en un cutre estercolero lleno de ínfulas sociales.

Por cierto que Carlos Robles deja una interpretación muy jugosa de don Quijote. De la novela de Cervantes se ha dicho tanto que ya parece imposible añadir una sola coma más. Sin embargo, la lectura que aparece en la novela es tan viva que no me resisto a citarla. No me extraña que sea precisamente esta divertida y lúcida exégesis la que aparece como reclamo para comprar la novela.
Ahí la dejo:
«La única revolución pendiente es la de la comprensión lectora. El libro no va de un pobre viejo del que todos se ríen. No va del fracaso. Nada de héroe romántico. La obra versa sobre el éxito de Alonso Quijano. Sobre un tipo maduro que decide vivir un sueño y, pese a todos los condicionantes y contra todo pronóstico, lo consigue. Tal vez concentre la vida de Cervantes mismo: un viejo gotoso, medio enfermo, fracasado en la mayor parte de sus planes vitales, que escribe la mejor obra literaria de la historia. Si lo leyeran los coaches, lo convertirían en su libro de cabecera. Fíjate en la segunda parte: cuando los Duques sufragan sus imaginaciones, invierten en los delirios de Alonso Quijano y le construyen algo así como el primer parque de atracciones de la historia de la literatura. Con el caballo Clavileño y sus fuegos de artificio. Le fabrican la tramoya. Le pagan los actores. De alguna manera son los primeros situacionistas».
![]()
Para quien desee por cierto saber más del autor le recomiendo que visite sus artículos en prensa (internet). Hace poco leí uno suyo sobre Manu Chao que es de antología. Pocos análisis he leído tan buenos sobre el líder de Mano Negra. En realidad, varios pasajes de ese texto podrían perfectamente aparecer en ciertos capítulos de Cerbantes Park. Un libro que como todos los buenos libros esconde otros libros en su interior. De hecho, por momentos, es más un tratado sociológico que una novela. Tiene de ambos y lo tiene bien. Ameno y bien. También socarrón y ácido. Shalam
فقط أولئك الذين فروا هم من يستطيعون خوض معركة أخرى عندما تخسر معركة،
Cuando una batalla está perdida, sólo los que han huido pueden combatir en otra




1imagen….cuestion de escala (cuestion de ninot(muñeco))……
2imagen….»proivido fijar carteles»…..
3imagen….ninot mudo o algo asi…(inspector gadget)…..
4imagen….haremos todos quijotes y el señor de la izquierda el unico señor de la izquierda….y ahora que?….
5imagen….guru del indigente terricola…..
PD….recrear el juego…(lsd)….recrear el juego…..crear un juego….
https://www.youtube.com/watch?v=1mhL5ynXzB0….prince& the revolution…paisley park….1985…around the world in a day…….
1) La literatura Vertical. Obra de algún escultor moderno. 2) La imagen de un pelotazo urbanístico. 3) El niño solitario. También entre las multitudes. Aquí destaca aún más su soledad. 4) Ahora sí que los molinos no son gigantes. Tampoco son molinos. 5) la guitarra a juego con la sonrisa. Suave-africana. En vez de me llaman el desaparecido, en esta ocasión canta.. me llaman el refugiado. PD: este vídeo es maravilloso. Pronto tendrás noticias de esta canción en avería. Una de las mejores de la historia del pop.