Thor el Poderoso
Desde niño, leo cómics. Se pierde en mi memoria cuál fue el primero que adquirí. Sería probablemente uno de El Guerrero del Antifaz o acaso de Los...
Creo que Winsor McCay es la demostración definitiva de que el psicoanálisis freudiano era un perverso intento de atrapar la libertad. La victoria de la imaginación sobre la mente. Un retrato del mundo convertido en un múltiple espejo cóncavo donde todo era posible.
Nemo es el espíritu de la niñez convertido en arte clásico. La anunciación de que el siglo XX sería el de Peter Pan y de que las horas nocturnas serían más fructíferas para el ser humano occidental que las diurnas. La prueba de que una pequeña viñeta podía ser tan bella como un enorme lienzo. Era un Dickens burgués en medio de un paisaje retratado por Magritte. Un homenaje a Carl Jung en la antesala del palacio de Morfeo. Un museo de obras de arte en continuo movimiento. El mundo del Toboso de la era industrial. Una interminable y fecunda nana simbolista. El dragón de la fantasía comiéndose al del trabajo. En definitiva, sí, era uno de esos escasos artefactos artísticos que permiten volver a reeditar esas sensaciones que teníamos de niños al acostarnos en un lecho junto a muñequitos que parecían hablar y envolvernos en sábanas similares a las alas de un gigantesco animal que aguardaba el momento en que nos durmiéramos para devorarnos. Shalam
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