Esos libros (2)
Dejo a continuación un avería en el que me referiré brevemente a unos cuantos libros que leí hace unos meses. Lo cierto es que deseaba haberlos...
En esencia, Razbityye mechty es un alegato pacifista. Un testimonio anti-bélico de los muchos que surgieron en el país ruso durante los años 60. Así que, desde luego, su originalidad no se halla en su temática por más que, cuando con los años alcanzó el reconomiento popular, fue citado como obra de referencia de la “revolución libertaria moscovita”. Por tanto, su originalidad radica en su estilo suave, fresco y revitalizador. Algo que Mikhail Lébedev fue capaz de lograr utilizando registros distintos y aparantemente contradictorios -el drama y la alegría, la ironía, el sarcasmo y la tristeza- en las 12 composiciones que lo conforman.
En cualquier caso, a Mikhail le bastaron tan sólo un sintetizador, una mesa de mezclas, un pedal, unos platillos y un bajo enchufado a una de las míticas computadoras Tekhnika (las cuales inundaron los hogares rusos tras el convenio de desarrollo tecnológico firmado entre Japón, Rusia y Alemania) para realizar un sinfín de odas futuristas (la mayoría de carácter instrumental) llenas de extraordinarios contrastes por medio de los que intentaba reflejar distintos estados de ánimo del ser humano.
De todas maneras, si únicamente fuera por la sencillez y espontaneidad con la que se conjugan todo tipo de sentimientos en apariencia contradictorios, Razbityye mechty, sí, seguramente sería un disco respetado por los melónamos pero no estaría catalogado como la obra de arte que es; una obra de valor inapreciable que desata pasiones inquebrantables. Básicamente, porque, -algo que el paso del tiempo ha dejado muy claro- se encuentra repleta de canciones de insólita belleza que recuerdan a la suave prosa que riega las novelas de Vladimir Vólkok. De hecho, resulta difícil no emocionarse con la grácil sensibilidad con la que se encuentran interpretadas o la resuelta disposición merced a la que este compositor sin igual supo dotarles de un atemporal aroma.
En fin, Razbityye mechty es un disco ductil, complejo y fresco que posee una calidad incontestable. Tanto los temas instrumentales, como los recitados a viva voz por Mikhail fluyen con una soltura sin igual y lo más lógico es que terminen por enamorar al oyente de esta obra sencilla y compleja a partes iguales. Bella, hermosa y misteriosa como esos ralos días en los que el astro solar y el lunar ocupan la bóveda celeste al mismo tiempo. Shalam
1ºimagen….. hazañas belicas……los tebeos…..
2ºimagen….el castilo de caperucita roja……
3ºimagen……los adoquines son fantasticos, de limon y fresa…..
4ºimagen……mira que les gusta ponerse medallas a esta «jarca»……….
5ºimagen….anda!, pero si esta escribiendo con la parte de la goma……
6ºimagen…..los piratas guiando a la gente…..eugene delacroix……
PD…..un 38 mitad wilson el especial….https://www.youtube.com/watch?v=AgGr45XhwO8….ruben blades…..pedro navaja……en vez de una sardina un tiburon enganchaste…..y acaban en brasil….sonrisa…..
1) Geyyypperr–man. 2) ¿Hay un castillo en Caperucita? ¿No será en La cenicienta? Palacios de chocolate con crema de colores que se regalan en los cumpleaños. 3) Brownies más Brownies. La calzada de los brownies de chocolate lleva a la fortaleza de El mago de Oz. 4) Sueño fresa de Pablo Neruda con Stalin tras escribir una carta al dictador desde su mansión de Valparaíso. 5) Es que está borrando lo que acaba de firmar. No acepta el pacto. 6) Yeahh.. sí. Delacroix. Portada ideal para una novela de Eduard Limónov. PD: No puedo evitar pensar en Juan Pero al ver a Rubén Blades cantar este tema y me dan ganas de escuchar los vieos discos de Blades. Otros tiempos. El Padrino II.