El cadáver de Jane Austen
Tu madre y la mía son ya zombies. Están muertas. O deberían morir. Las quieren asesinar. Es imperativo máximo que se extingan. Como lo ha de hacer...

Por lo tanto, ya tenemos dos piezas del mueble-noticia y dos dudas. ¿Es el atentado de París un atentado o es un autoatentado? Tenemos la pata izquierda y la derecha de la mesa enviado por Ikea. Uno monta el mueble-noticia según lo considere, se decide por atentado o autoatentado y continúa sin más problemas su camino. Escuchando argumentos de los defensores de la versión oficial o la alternativa. Dos versiones Ikea que se corresponden con la persona que quisiéramos ser y no tanto con la verdad.
Ciertamente, esa es una de las consecuencias directas de vivir en la era Ikea: montar un mueble y no saber si es un mueble o no. Qué grado de verdad o falsedad existe en lo que leemos. Pues aunque consultemos uno tras otro los medios más diversos, es difícil que alcancemos a tener un mapa claro de lo sucedido y menos aún tener la certeza de que la versión que consideramos más fiable, sea la verdadera.
Exactamente, en Occidente todos nos hemos acabado convirtiendo en montadores de muebles. Y por ello, si bien no estoy en absoluto seguro de que todos seamos Charlie Hebdo -yo desde luego no lo soy, como tampoco soy París- de lo que sí estoy totalmente convencido es de que todos somos Ikea. ¿Es necesario añadir una lista con instrucciones de montaje de este artículo para que se me entienda? Shalam
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