Pacíficos: el origen del sueño
Dejo a continuación un nuevo avería dedicado a un libro recientemente publicado por el pintor Ángel Charris. Un proyecto en común de ambos cuyo...

He leído algún artículo afeando los claroscuros de Gasparro en comparacion con los de Caravaggio o los alcanzados durante el renacimiento tardío y el Barroco en la pintura italiana. Ciertamente, puedo comprender al ensayista si se toma en serio la base de este comparación. Pero lo que no puedo comprender es por qué se realiza la misma. Ante todo, porque pienso que Gasparro no intenta ni de lejos parangonarse ni con el artista ni con los períodos aludidos. Más bien los utiliza para alcanzar sus fines. Se reconoce su declarado admirador pero no tanto su continuador. Inevitablemente, teniendo en cuenta la temática de su obra, esas referencias aparecen. Pero no para superarlas, confrontarlas o adscribirse a ellas sino para ir a otro lugar. Para adquirir un perfil propio.
En realidad, la mirada de Gasparro es la de alguien caído en un país y entorno donde los símbolos religiosos son tan omnipresentes como los publicitarios y los relacionados con el mundo de la moda. De ese cruce surgen sus creaciones. Gasparro no mira las figuras religiosas como un creyente. O al menos no como un creyente tradicional sino como lo haría un hombre del siglo XXI cuya vida se rige más por la ética que por la moral. Pero aún así, siente el poder de Cristo y sus arcángeles.
Exactamente, no sé si Gasparro le da otra vuelta a la pintura religiosa. Más bien, diría que la convierte en un género moderno. La lleva directamente a nuestra época, le quita el sabor a destierro y claustro y la confronta con los múltiples estilos propios de nuestra caleidoscópico mundo. Y, además, en vez de ocultar la faceta kitsch que la modernidad descubrió en todo tipo de ámbitos a los que restó trascendencia, la expone sin ámbages. Casi con afán exhibicionista. Lo que, al contrario de lo que podría pensarse, logra que renovemos nuestro interés por símbolos, estampas, figuras sacras vistas una y mil veces. Sometidas al yugo y peso de la mirada y la costumbre. Aportándole diversión y frescura. Un aroma a colonia cara y perfume juguetón de ligoteo deslizándose por el cuerpo de un ángel.
Tengo muy claro que Gasparro es alguien que ha crecido en un entorno religioso y que posiblemente lo ama profundamente. Y por eso necesita vivificarlo. Aunque para ello tenga que faltarle al respeto. Gasparro no desea recrear lo conocido sino avivarlo. En Tarkovski, el mundo sacro es un mundo en extinción. Un legado antiguo que se desvanece cuyo mensaje no alcanza a nadie. Con Gasparro es un mundo vivo sometido a todo tipo de contradicciones y juicios. Proclive tanto al escarnio público como a la adoración y sometimiento sadomasoquistas.
En realidad, las figuras de Gasparro se encuentran huecas. Remiten más al espectáculo que a lo sacro. Son hijas de un cruce entre el manierismo y la modernidad. Se encuentran a mitad de camino de la pintura clásica italiana, la fotonovela, la fantasía erótica y el anuncio de moda. Son un coqueto e insinuante canto consumista a la religión.
1ºimagen…los burgueses de calais…..rodin..1985….
2ºimagen……anacronico…………..
3ºimagen…..estos peces son de s.o.s. mar menor……. toxicos….(multiplicacion de las manos)……
4imagen…..necesita hacer «renacimiento», pero esto le vale a alguien o alguna institucion?…….
5ºimagen………la corona de «samo»….»j.m.basquiat»(el niño radiante)……………
6ºimagen……no se atrevio a hacer «comic» de este «guantazo»…..jajjjj
7ºimagen……la monja alferez tocando el arpa(in-visible)…….
PD…..https://www.youtube.com/watch?v=eLpvxm8n6ik….colores…martires del compas..(tu lo has dicho)……
1) Rabia y santidad. Cartel de obra de teatro de Erwin Piscator. 2) Escena religiosa intercambiable por otra de Star Wars. Jabba en el medio. 3) Versión para millenials de Las sandalias del pescador. 4) Nueva interpretacion del cuento de Blancanieves pasado por el filtro bíblico. «Nadie es más bello que Jesús o la Virgen María». ¿A que sí espejito? 5) Imitación Murillo. Iglesia la Milagrosa. 6) Influencia televisiva en cuadro bíblico. No es una escena que aparecería en el cine sino en la televisión. 7) Escena kitsch virginal que se colocaría en las paredes de un bar alincantino regentado por Pedro Almodóvar. PD: Raíces del suelo perdidas por la montaña. Así son mártires del compás.
Tu comentario a este pintor parece que va diametralmente en el sentido contrario a las palabras suyas: «Como pintor vivo la urgencia y el deber moral de contribuir a la sensibilización de las conciencias. Si mi pintura se quedase en un plano puramente estético y decorativo, sería una baratija de mobiliario patética o una especie de complacencia intelectual autorreferencial»
Es evidente que Gasparrro no es un pintor fácil y mucho menos un «politicamente correcto»… incluso se puede disentir de algunas o muchas de sus obras … pero ni tu artículo ni tu post del 30/12/21 le hacen justicia. ¿Estás tan seguro que sus figuras son huecas?… Bastante de los comentarios me parecen de una franca petulancia
Ya lo ven, al final Dostoievski va a tener razón: ¿quién puede permanecer indiferente ante estas imágenes?
Vaya. Parece que no me expliqué bien. A mí me gusta mucho Gasparro. Pero parece que no transmití bien lo que deseaba decir. Creo que hay mucho de kitsch en sus obras y mucho de hueco. Pero lo hueco no tiene por qué ser poco profundo (no sé si era Nietzsche quien decía que en lo superficial se encontraba lo profundo) ni una crítica. Es más bien una descripción. Hueco en el sentido de manierista y de póster publicitario. Y es lo que pienso. En cuanto a las palabras de Gasparro pues me parecen muy bien. Dan para debate. El intenta una cosa y otra cosa es que lo consiga. Bajo mi punto de vista, Gasparro refleja la superficialidad y la profundidad propias de nuestra época. Y eso es un mérito suyo. Lograr frivolizar lo profundo y viceversa. Pero es mi punto de vista que, obviamente, puede estar equivocado.
A mí me gusta mucho su obra. Respecto a tus palabras sobre mi texto también me parecen muy bien. Es tu opinión. Te animo a hacer un texto y que todos podamos leerlo y saber tu visión al respecto. ¡Grande Dostoievski! En fin. Muchas gracias por comentar. Saludos.