Autor: Alejandro Hermosilla
Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.
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Averías populares
Es un tópico calificar a las imágenes filmadas por Lynch con el adjetivo de oníricas. Lo que no se suele indicar es por qué ocurre esto que, a mi entender, tiene mucho que ver con el hecho de que ruede en muchas ocasiones como si fuera un director de cine mudo y, sobre todo, con la tremenda libertad con la que lo hace. Pues a veces enfoca las escenas como si fueran lienzos expresionistas o surreales o incluso como si formaran parte de un cortometraje de animación.
En realidad, me gusta visualizar Terciopelo azul como si se tratara de un homenaje a Luis Buñuel que no necesitaba referirse al artista aragonés expresamente. Creo que porque su trama central se iniciaba con una oreja rota. Un oído descuartizado que era intercambiable perfectamente con el ojo abierto por la cuchilla ensangrentada en El perro andaluz. Al fin y al cabo, la película penetraba en el inconsciente de una época y país, mostrando sus secretos de forma suave y salvaje.
Blue velvet revisited es un disco que se encuentra lleno de acordes huidizos y disonantes encerrados dentro de una nebulosa ambiental muy compacta. Es una obra apagada que parece una mezcla extraña entre la cocaína y la marihuana. Una sorda sinfonía tan suave como los pliegues del cabello de Isabella Rossellini y su piel. Es, en definitiva, un grito ahogado ideal para acompañar las tersas, angustiosas y vibrantes imágenes de un documental que intenta ilustrar sensorialmente cómo se rodó ese milagrosa obra: un vaso de agua lleno de insectos y turbios polvos de los que emergían fangosos gusanos y alucinadas mariposas. Shalam
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