El imperio del bien
Es una lástima que uno de los escritores más rabiososo, visceral, peligroso, políticamente incorrecto de Francia (Marc Edouard Nabé) no haya sido...
Pizarnik murió sin escribir esa novela que tanto añoraba haber creado. Vivió torturada por su peso, su aspecto físico, su conflictiva relación con sus padres y no poseer la constancia de los prosistas. Sin embargo, sus Diarios la contradicen. Porque, en cierto modo, son pura prosa. Prosa, sí, poética de tal magnitud que finalmente, fue capaz de transformar un recuento de vivencias y lecturas en una de las más descarnadas novelas que jamás se han escrito. Un frenético torbellino literario que dialoga desde el otro lado del espejo con sus poemas. Con sus destructivos versos. Shalam
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