El desierto rojo (2)
Dejo a continuación el segundo avería dedicado a El desierto rojo, el filme de Antonioni. Quien desee por cierto leer el primero lo puede hacer...
Se ha destacado en múltiples ocasiones pero no por ello deja de ser necesario recordarlo. El aliento lírico de El libro de Job es incontestable y sólo por deleitarnos con sus metáforas e incandescentes versos deberíamos consultarlo mucho más asiduamente. Aunque probablemente la clave de su posteridad radique en la claridad, la rotundidad con la que describe la impotencia sentida por los hombres en un mundo dominado por demonios donde no más que se alcanza a escuchar el silencio divino.
Puede resultar demasiado tópico pero hoy he querido rescatar determinadas partes del cántico 21 de El libro de Job y combinarlas con fotografías de ciertos personajes y situaciones actuales. Ante todo, porque nuestro mundo resulta cada vez menos habitable y las palabras del «paciente pecador» resuenan por nuestras conciencias con tanta rotundidad como cuando fueron pronunciadas por primera vez.



Son dulces para él los terrones del valle; todo el mundo desfila detrás de él, y ante él, una multitud innumerable». Shalam.
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