Lonja Negra (Dos)
Dejo a continuación el segundo avería dedicado a mi relación con la música electrónica durante las últimas décadas. Pronto, el tercero. Habrá alguno...
En fin, ciertamente, no puedo evitar interrogarme respecto a si sería bueno o necesario trazar límites o terrenos vedados en democracia. Y, en definitiva: ¿cómo fue posible que, en nombre de la democracia (de mercado), pudiera llegar a emitirse y tener tal aceptación un programa que se denominaba con el nombre de una de las peores antiutopías urdidas jamás? Un concurso que por cierto, no tiene visos de agotarse pues continúan realizándose ediciones sin cesar y, de alguna forma, prosigue en ese mundo real donde decenas de miles de personas tienen como referentes y modelos a seguir a siniestros personajes como Florentino Pérez o Sandro Rossell. ¿Hacia dónde vamos o más bien, podemos dirigirnos entonces? ¿No resulta evidente y claro que hacia una dictadura global y que por todo ello, Diamond dogs de David Bowie parece haber salido del horno hace tan sólo unas semanas? ¿No es casi normal pensar que existen multitud de melómanos escuchando actualmente el disco, fascinados no tanto por su contenido musical sino por la relevancia con que fue capaz de radiografiar artísticamente nuestra realidad?. Shalam
0 comentarios