La fiesta de la poesía
Un día escribiré poesía y ese día me moriré. Un día escribiré poesía y ese día me moriré. Un día escribiré poesía y ese día me moriré. Porque la...
Creo, no obstante, que la prosa de Céline se encuentra cargada de futuro porque no fue hecha para perdurar. Porque el escritor francés no deseaba la eternidad sino que la rechazaba. Sentía aversión hacia la trascendencia. Vivía en un presente que destruía la historia y se reía de cualquier deseo de inmortalidad. Probablemente porque no era un maldito. Alguien que buscara el infierno. Era un solitario cuyo mayor pasatiempo consistía en rascarse la nariz o el sobaco. Un perezoso que escribía bostezando, con evidente desgana y mala leche. Un funcionario cansado de estar vivo pero lo suficientemente cínico para no precipitar su adiós.
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