Perdedores
Las finales no se juegan, se ganan. Un dicho cierto. Basta revisar la historia reciente de los mundiales de fútbol. En una hipotética lista de diez...

Aquel Milan era algo más que un espectáculo. Era, sí, bastante más. Algo casi misterioso. Aunque, por supuesto, todo tenía una explicación. Aquel equipo lógicamente no surgió por generación espontánea sino de la mente megalomaníaca de un joven Berlusconi que puso el dinero necesario para presidir y salvar de la quiebra económica a un club que, desde comienzos de los 80, caminaba sin rumbo. Muy lejos de su ilustre pasado. De hecho, había llegado a descender en dos ocasiones a la serie B. La primera por un escándalo de apuestas y la segunda por su escaso rendimiento deportivo. Algo que cambió desde el mismo momento en el que el magnate italiano puso un pie en la que sería su casa (o cuartel).
Aún hoy en día resultan difícil de calibrar los grandes avances llevados a cabo por el Sacchi de Milan. Décadas después, muchos de los métodos de trabajo del técnico transalpino se encuentran completamente integrados dentro del fútbol actual. Pero en su momento, parecían casi de ciencia ficción. Me refiero a contratar los servicios de un psicólogo así como de preparadores físicos y médicos que controlaban todos los aspectos de los jugadores. Sus métodos de entrenamiento aún continúan siendo revolucionarios y sumamente exigentes. Sacchi dividía las intensas sesiones en dos partes de cuatro horas en las que preparaba táctica y físicamente a sus muchachos. Llevándolos a la extenuación para que asimilaran ss innovadores conceptos tácticos: la defensa en zona, la trampa del fuera de juego, la noción colectiva de ataque, el pressing, el achique de espacios y un sinfín de conceptos más que no le fue fácil implantar (y mucho menos en Italia) como, por ejemplo, su voluntad de manejar el ritmo de los partidos. Un atentado contra el clásico catenaccio que provocó que, a las primeras de cambio, en cuanto llegaron las primeras derrotas (como la eliminación de la UEFA y de la Copa), Sacchi fuera defenestrado por la prensa. Ridiculizado y bombeardo con todo tipo de calificativos a los que Berlusconi no prestó ninguna atención. Puesto que confiaba ciegamente en Arrigo y sabía que todo cambio necesita tiempo.
Los momentos cumbres de la temporada 87/88 fueron los enfrentamientos del Milan contra el Nápoles de Maradona. Aquel Nápoles era una bomba explosiva. Era el vigente campeón. Maradona era imposible de detener. Era talento, nervio puro. El solo era capaz de inventarse goles y destruir cualquier entramado defensivo. En más de una ocasión, con un solo gesto y movimiento, Diego logró que los esforzados trabajos defensivos de todo un año saltaran por los aires. Además, se encontraba muy bien acompañado. Aquel Nápoles era puro entusiasmo. Locura. Pero también rigor táctico y definición. No obstante, el Milan (sin sobrecargas europeas debido a su pronta eliminación de la UEFA) era un muro de tres dimensiones. Sus jugadores parecían desplazarse en patines por el campo. No dejaban un hueco libre para que el rival pensara.
En fin, por todo eso, a pesar de los esfuerzos napolitanos, el Milan se impuso tanto en la ida como en la vuelta. Además, por si fuera poco, el conjunto lombardo también fue capaz de volver a vencer en el campo de la Juve después de años sin hacerlo y también triunfó en los derbis contra el Inter. Así que nadie pudo poner ninguna objeción a su conquista del Scudetto. Sin dudas, el Milan de Sacchi había sido el mejor equipo de la serie A. Quedaba por saber si sería capaz de triunfar en Europa como lo había hecho en el campeonato doméstico. Shalam
1ºimagen…..la cabeza del bailarin de rayas la han cortado para reducirla……
2ºimagen….una vez reducida pasa a ser una barra de pan debajo del brazo del que salta encima de los otros….
3ºimagen….rojo y negro como los colores del sindicato cnt……jajajj
4ºimagen….postureo millonario…..
5ºimagen…..ocho sillas y un trono…..
6ºimagen….parafernalia antes de empezar…..
PD: https://www.youtube.com/watch?v=S38jaA9XHpU….ballerina, bayeta -1990….sonrisa…
1) Cabeza de jíbaro a punto de ser sacrificada. Gullit corre perseguido por dos amarillos que se lo quieren comer. 2) Gillette. Lo mejor para el hombreeeee. 3) Un estibador de puerto italiano que podría aparecer perfectamente en La terra trema de Visconti. Pasolini hubiera disfrutado este partido y este equipo. No tanto al club. Pasolini sería napolitano de corazón. 4) Homenaje fotográfico a las pelis de Celentano. Mezcla de realidad y ficción. 5) Eran elegantes hasta en los entrenamientos..jjajaja.. Anuncio de Fanta Mirinda. 6) Foto que será estudiado por los futuros semióticos y antropólogos de posteriores siglos cuando quieran identificar las tradiciones y rituales del fútbol. PD: jjaajaj.. todo muy Mary Poppins…..