Autor: Alejandro Hermosilla
Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.
Contenido relacionado
Videoaverías
Averías populares
Resumiendo, Cinderella desaparecieron sin haber dado un solo paso en falso. Dejando cuatro discos sumamente disfrutables. Pero no se fueron por la puerta de atrás debido a su desgana artística. Lo hicieron víctimas de la enfermedad y las circunstancias. Del infortunio. Y seguramente por ello, despiertan una especial empatía en sus seguidores. Ellos nunca fallaron. Falló la vida. El mundo. Pero sus cuatro discos siguen ahí alegrándonos la vida.
Yo fui de los que compré Night songs a los pocos días de publicarse en España. Debería tener 13 o 14 años. Y juro que era el disco ideal para despertarse, desayunar y empezar el día con fuerza. Era un disco soñado para un adolescente. Con el paso del tiempo, yo y otros tantos jóvenes nos daríamos cuenta de que tanto la portada como el aspecto del grupo engañaban. Cinderella parecían un grupo sleazy o glammy. Estar a mitad de camino de Ratt, Mötley Crüe y Poison. Una afirmación, en cierto sentido, verdadera.
En definitiva, Cinderella eran una banda de rock pero también eran bluesy. Eran un grupo ideal para tocar en un pequeño club ante cien espectadores pero con una energía tan grande que eran capaz de llenar cada rincón de un enorme estadio. Lo mismo hacían llorar a sus fans que los ponían a saltar. Pero siempre les daban algo más.
En suma, Cinderella eran músicos auténticos. Una cualidad sumamente reivindicable en una época tan superficial como la actual. De esos que tocan una guitarra como si estuvieran ordeñando una vaca y parecen haber nacido en una furgoneta de gira y no en una cuna. Desde luego, se notaba que disfrutaban tocando. Y por eso su leyenda no ha cesado de crecer entre sus admiradores. Todos tenemos un recuerdo muy agradable de ellos. Todos les guardamos un rincón muy especial en nuestros corazones. Probablemente porque no había nada cínico ni impostado en ellos. Tenían talento y eran divertidos. Podían ser melancólicos. Y, sobre todo, siempre cumplían lo que prometían. Ni más ni menos. Esto es; siempre nos daban las buenas dosis de rock que necesitábamos para sobrevivir. Seguir adelante. Shalam
1ºimagen:……mensaje a un peluquero………..
2ºimagen:…»todavia trepando»…….el simbolo de la escalera para los indios norteamericanos significa el matrimonio……
3ºimagen:….perfectamente caracterizados para su espectaculo……….
4ºimagen:….seguimos en los años 90……. un horror…..supongo que la industria les pagaria suficiente y bien….
5ºimagen:….estos tres tampoco hubieran aceptado que el swing se censurara en alemania años 30…por eso el homenaje siguiente en el PD:….https://www.youtube.com/watch?v=77CJ9aXjjL0….ray charles+ count basie= genio al cuadrado…live 1973…ray charles con 43 «tacos» en plena forma….en cuanto a la orquesta solo hay que «pegarse» con ella, una gran diversion …la redondez de las proteinas, 43 el licor de huevo…..
1) Ambigüedad bien estudiada y conseguida si no fuera por las sonrisas del tristemente fallecido Jeff Le Mar. 2) No sabía lo de los indios. En este caso, con lo que sabemos, debería llamarse: «la última escalera». 3) Foto pastel y glam. 4) Single extraído del mítico «Long cold winter». Nieve y verdad. Anunciando una futura película de Tarantino. 5) Típica imagen de vídeo que debido a las sonrisas explica bien por qué la banda era encantadora. Siempre buena actitud. Nunca una mala noticia hasta la desgracia. PD: Estupenda canción… muy minimalista y al mismo tiempo sensual. Con marchamo de clásico soul.