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Devoradores de mundos

Abr 7, 2025 | 2 Comentarios

Dejo a continuación un nuevo avería dedicado en esta ocasión a un artista canadiense: Ryan Heshka. Quiero aclarar que, en muchas ocasiones, corto algún trozo de las imágenes que coloco en avería. Más que nada por estética del blog y porque considero que la parte quitada no aporta información demasiado relevante. Pero en esta ocasión creo que es mejor dejarlas en su tamaño original para que se puedan apreciar en toda su dimensión.

Devoradores de mundos

¿Cuál era el David Lynch más visceral? ¿Cuál el más auténtico e insobornable? Resulta difícil responder esta pregunta teniendo en cuenta que estamos hablando de un cineasta cuya filmografía finalizó ni más ni menos que con dos absolutas barbaridades como es el caso de Twin Peaks 3 o Inland Empire. Dos fascinantes zambombazos cerebrales. Siendo un tanto simples, eso sí, podríamos decir que el Lynch más impenetrable e indomable era el de sus cortos y el de Eraserhead. ¡Un tópico como otro cualquiera hablando de alguien que grabó algo como Lost Highway en el cénit de su carrera!

Repitámonos esa pregunta con los cómic Marvel o con el cine de David Cronenberg. ¿Cuál era el Cronenberg más visceral? ¿El de Rabia o el de Inseparables y Crash? ¿Qué autores de cómics son más viscerales y auténticos? ¿Kirby y Ditko o Byrne y Simonson?

En ambos casos me resulta imposible contestar la pregunta.

Probablemente si no puedo responderla es porque no es la adecuada. Tal vez una cuestión más centrada sería la siguiente: ¿Qué Lynch, qué Cronenberg y qué etapa de la Marvel son los más imperfectos? ¿Los más inocentes y por eso mismo los más espontáneos? ¿Cuáles los que cometen más errores, pero son instintivamente más puros?

Siempre, claro, los primeros. Siempre. Incluso en las mayores locuras del último Lynch existe una elaboración que no se encuentra en sus cortos. Lo mismo se puede decir, por ejemplo, de Charles Burns. Tal vez El club de la sangre no se puede comparar con Laberintos en cuanto a su calidad y acabado. Pero Laberintos está muy lejos de la crudeza y de la paranoia sangrienta de los primeros cómics de Burns.

¿Que a qué viene toda esta larga, tal vez innecesaria, introducción para hablar de la obra de Ryan Heshka? A que tengo la impresión de que lo que ama el artista canadiense de cada uno de estos creadores citados (y de otros como Roger Corman, Robert Crumb y un largo etcétera) son sus imperfecciones.

Esta es la grandeza de los artistas. Cada uno posee sus peculiaridades y gustos. Algo que nadie tiene y lo hace diferente. En el caso de Ryan Heshka destacaría en primer lugar este rasgo: es alguien que prefiere las obras imperfectas de los artistas raros y excéntricos que las más maduras. Lo más probable obviamente es que le gusten la mayoría pero tengo la impresión de que encuentra un filón, un sinfín de huecos creativos en los aspectos más irregulares e inmaduros de sus iconos artísticos preferidos.

Es muy evidente, al menos para mí, que a Ryan Heshka le gusta David Lynch.  Pero, a pesar de que es un ilustrador muy directo, hay tantas capas y referencias en sus obras que conviene aclarar esta afirmación. Heshka cita y toma a Lynch como referente de un modo similar a como Corman lo hacía con Poe. Capta diversos detalles de la obra de Lynch y los explota. Convierte determinadas características de su cine en protagonistas de sus ilustraciones. Siempre de un modo peculiar.  Hablemos, por ejemplo, de la femme fatale. Heshka se siente fascinado por esta figura clásica del cine negro pero la última contextura de la misma la recoge del modo en que Lynch la dibuja. No sólo Lynch, claro.

A ver si me explico. Probablemente no lo estoy sabiendo hacer.

Heshka es un autor posmoderno. Devora y devora influencias. Come mundos culturales. Cada dibujo suyo tiene el sello de decenas de películas y cómics de la cultura pulp, la serie B, el terror o la ciencia ficción. Pero recurre a creadores contemporáneos afines a sus gustos para darles a estos referentes el último toque. Se apoya en las mutaciones de la cultura popular, las visiones dadas por otros sobre la misma para ir un paso más allá o encontrar imágenes que sean nuevas sin dejar de homenajearla.

En realidad, bastantes de las estampas dibujadas por Heshka podrían aparecer en un filme o en un cómic. Más que cuadros acabados, dibuja escenas que deberían tener continuidad. Parecen formar parte de una historia más amplia con su guión escrito. Si vuelvo a escribir sobre éĺ probablemente me anime a iniciar un juego parecido. Imaginar título y argumento de las mismas.

En este sentido, muchas de sus obras no están tan lejos de los icónicos afiches de películas de Ghana. Sólo que aquí el referente real no existe. Existe el referente cultural que podemos intentar adivinar. No es seguro, eso sí, que acertemos.

Veamos esta imagen. Cualquiera reconocerá en el cocodrilo con puñal reminiscencias del famoso personaje cómic que aparecía en Amazing Spider-man: el lagarto. La instantánea tiene el tono Marvel. Podría ser una portada de un cómic. Yo al menos la puedo imaginar. Pero sus elementos son los propios de la serie B y de la ciencia ficción. Son raros a propósito.

Heshka deforma lo homenajeado de un modo parecido a como deformaba Lynch las novelas negras o los relatos de misterio y policíacos. Tampoco Roger Corman adaptaba únicamente a Poe. Lo transformaba, lo cambiaba, lo hacía suyo y lo convertía en un autor del siglo XX. Esto es lo que hace Heshka con lo que toca. Los homenajes a la cultura de principios del siglo XX son filtrados por influencias posteriores que él remodela para dar la forma definitiva a la obra.

Lo que hay de detective o de héroe en el humano de arriba por cierto también ha quedado subvertido por las lecturas realizadas por el mundo posmoderno a las que él añade un toque extra. Los detalles, el color, el sentido del humor bizarro, el homenaje en sí mismo. Un sinfín de elementos.

Veamos, por ejemplo, a la mujer de arriba. La típica ama de casa de los años 50 que podría aparecer en un melodrama de Douglas Sirk y también podría protagonizar diversas escenas de algún que otro filme de Lynch. Por supuesto, podría encontrarse en Mad Men. De no ser, claro, por las mutaciones sufridas. Mutaciones que nos recuerdan a las de los muchachos de Agujero negro pero, sobre todo, a las sufridas por cientos de personajes de los cómics y películas de serie B y Z. Nos hacen pensar en obras del cariz de El monstruo de los tiempos remotos, Godzilla, Vinieron del espacio y tantas otras. También, claro, en autores contemporáneos a Heshka como Daniel Clowes.

A todas estas influencias, Heshka añade su último toque. El color, determinados gestos. Un giro de tuerca. Una atmósfera concreta. Una nueva perversión.

En fin. Hay algo que también caracteriza a muchas de sus obras. Retratan un mundo en el que se ha sufrido una catástrofe nuclear o algo parecido. Una enorme explosión (central en el cómic Señora Batracio) que ha convertido a los seres humanos en ralos y esquizoides mutantes. Eso, por ejemplo, es una marca de su estilo.  El hecho de que nos muestre muchas veces el mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial como si Norteamérica (o Canadá) hubieran sufrido una catástrofe. Nadie tal vez lo ha realizado con tanta insistencia en su generación

Lo mejor de todo es que Heshka siempre incluye un toque de humor en sus obras. De hecho, si nos fijamos, casi todas son muy divertidas. Mucho. Se mueven. Son frondosas y oscuras. Están vivas. No se focalizan tanto en la destrucción como en la vida después de ella. Y, repito, están cargadas de ironía y un socarrón sentido del humor. Por ejemplo, tal y como ocurre en Señora Batracio, la ama de casa tipo sufre más por los celos de sus amigas o la competitividad entre las mujeres (hay una vecina que se liga a todos sus novios) que por haber perdido a su marido o haber sobrevivido a una enorme catástrofe mundial y ser ahora una mutante o una especie de rana. ¡Ja!

Desde hace un tiempo, se viene hablando en música de la disolución del futuro. Vivimos en un mundo fantasmagórico en el que las décadas se suceden sin que haya un sonido determinado para cada una de ellas. De una manera más o menos velada creo que eso también ocurre en las artes gráficas. La retromanía y la futuromanía conviven en aparente armonía.

Un ejemplo claro es el de Ryan Heshka. Su obra está enamorada del pasado con tanta pasión que el futuro que retrata es una remodelación en clave nihilista y sardónica de ese mismo pasado. No es algo completamente nuevo sino lo viejo visto de un modo nuevo. Su futuro es retro. Y sus guiños al pasado lo son a nuestro presente. Un futuro que no llega. El pasado siente nostalgia del futuro en muchas de las creaciones de Heshka.

Heshka está loco por las películas de dinosaurios o por las más extrañas de ciencia ficción. Por todas las protagonizadas por bestias raras, tribus de amazonas o soldados apocalípticos. En sus obras lo mezcla todo, realiza un revoltijo de influencias que termina convenciendo tanto por el sentido del humor como por la pasión que hay detrás. Sus figuras finalmente están vivas. Sufren, matan, mueren, lloran. No se parecen a nosotros. Tal vez nosotros quisiéramos parecernos a ellos. Aunque, en realidad, probablemente somos ellos.  Vamos camino de serlo.

Existe otra tema importante al hablar de Heshka. Debería desarrollarlo mucho más pero no quiero hacerme pesado. Un avería no es un libro. Tampoco un artículo. Me refiero a la mirada del artista canadiense sobre las mujeres.

En realidad, las mujeres malvadas y poderosas de Heshka no se encuentran tan lejos de las exuberantes heroínas de Russ Meyer. Son tan rebeldes y libres como ellas. También muy peligrosas. Lo que ocurre es que al artista canadiense no le gustan tanto los gigantescos senos como sí le ocurría al norteamericano. Le gusta más cómo se visten, fuman o hablan o se comportan que como follan. Tampoco le importan, repito, demasiado sus atributos sexuales.

Hay algo muy interesante en las mujeres de Heshka. Me refiero, claro, tanto a sus femme fatale como a las de su cómic Chicas malas. Curiosamente, tal vez por ser un hombre, Heshka no concibe otra posibilidad que la venganza.  Sus heroínas son crueles, libres, anárquicas, atractivas. Son vengativas. Destruyen a los hombres. Pero a su vez adoptan el rol agresivo tradicionalmente masculino. Heshka las retrata en rosa. Contrastando su agresividad con el tradicional color de las niñas. En el fondo, no se encuentran tan lejos de los antihéroes de Sam Peckinpah. Les falta soplar sin pestañear el humo que sale de una pistola.

En realidad, siendo honestos parecen una mezcla entre una femme fatale, un gangster y una dominatrix. Cumplen el rol de la madre castradora. La Eva que corta el falo a Adán y a continuación se lo ubica en la entrepierna para follarse al castrado.

Comenta Heshka que creó estas mujeres harto del rol de los hombres a lo largo de la historia y por empatía con su hija. ¡Bien! No son, desde luego, las mujeres más simpáticas. Se parecen demasiado a los hombres que odian. Pero, por supuesto, que son divertidas. A su manera, instauran un nuevo matriarcado. Son las amazonas clásicas reconvertidas al género negro. Las mujeres guerreras pasadas por el filtro del pulp y la serie Z.

También hay algo en estas mujeres que me recuerda a las dibujadas por Eric Stanton. Son las herederas capitalista de la decadente y seductora protagonista de La Venus de las pieles. Pero en vez de tener un abrigo y una piel linda y carnosa como la de una Venus para someter a los hombres, en vez de convertir a sus amantes en sus sumisos merced a su belleza, poseen armas y astucia. También mala leche. Son la madre-padre. Poseen vocación de dominatrix. ¿Engendrarán hijos o monstruos? ¿Engrendrarán? A decir verdad, nada de eso les preocupa porque son puro presente. Viven en el hoy. Se consumen como toda la cultura posmoderna en en el aullido del momento. Al fin y al cabo, ¿a quién le importa lo que ocurrió hace unos minutos? ¡Hay que seguir consumiendo emociones!  Shalam

الطريقة الوحيدة للهروب من الفساد هي عدم امتلاك السلطة

La única manera de escapar a la corrupción es no tener poder

2 Comentarios

  1. andresrosiquemoreno

    1imagen…area 51…desierto de nevada…..chistorra intestina con cabeza de hueso hambrienta…..
    2imagen….coche paraguas…(rene magritte)…
    3imagen…seis grafiteras en el fondo del mar (el bosco).
    4imagen….la nube del increible hombre menguante(si le cortas una de las cabezas de las tres que sucedera?..(situacion biblica)….
    5imagen….evidente transformacion de la escena de psicosis 1960.
    6imagen…astronauta maguila (perjudicado) saliendo por la puerta en el fondo del mar….
    7imagen….a tarzan lo desarma cocodrilo dundee….sonrisa…
    8imagen….a la increible mujer rana se le ha caido el desayuno al suelo…buena la has hecho colega…..a cazar tocan!!!!!!!
    9imagen….los amantes (magritte…1928)….
    10imagen….maxima metamorfosis es la señora batracio(en la ceramica rifeña hace 10000 años el simbolo rana representa lo femenino…..
    11imagen….tunel de lavado en suelo arenoso(cuando ruge la marabunta….1954)….(un buen pin-up)…..
    12imagen…..hasta las plantas son carnivoras…..no te acerques a ellas…jajajjj…(la danza…matisse..1909)…..
    13imagen….de aqui a la eternidad…1953…(mol fort, cuanta piel de naranja)…..
    14imagen….desayuno, comida y cena de libelulas (eduardo manos tijeras 1990….estructura piramide…..
    15imagen….todas las cartas de la baraja son reinas de bastos (uniforme)….radical, con los pelos en permanente…
    PD…los hermanos lumiere «el regador regado»..1895….
    https://www.youtube.com/watch?v=4FdQjKYdEeU…psicosis..1960

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    • Alejandro Hermosilla

      1) El señor Muller se ha convertido en un gusano gigante. 2) Alemania. Segunda Guerra Mundial. Misión arácnida. 3) Las Galápago y la molusco. El fin del mundo ha llegado. 4) Podría ser la portada del último disco de Duran Duran dedicado a Halloween. Danse Macabre. 5) Nunca hubiera pensado en Psicopis. «El amante inesperado». Homenaje de Ed Wood a Torneur y Haws. 6) Uno de los mundos de Star Trek. Van a recibir al capitán Spook y tienen preparada una comitiva-encerrona. 7) Peter Parker contra el lagarto o tal vez Spirit contra el lagarto o Dick Tracy contra el Hombre cocodrilo. Comic Vertigo. 8) Joder. ¿Qué le pasa a los hombres que me miran y salen corriendo? Ayer por teléfono no estaban así conmigo. 9) Magritte y David Lynch frente a frente. Cabeza borradora. O mejor dicho, cabeza-goma. 10) La señora Batracio podría ser una digna protagonista de TBO. Me la imagino apareciendo y volviendo locos a los del 13, rue del Percebe. También imagino a los fetichistas salivando con ella. 11) La abeja-hormiga reina y sus sumisas. El mundo insecto es un mundo bdsm. 12) Transmisión vírica. En los tiempos primitivos había seguidores de Cronenberg. 13) El fin de las chicas cocodrilo. Hombres G. 14) Pondremos serpientes y gusanos en el árbol y se lo regalaremos a nuestros amantes. 15) Las chicas pin up y el garrote. Casting de Brian de Palma para una nueva versión de Doble cuerpo. PD: Fantasía de pin up sangrienta. Hitchcook era un cachondo perverseo. Bates era él. Venganza por rechazo. jajaj. Película que en vez de Psicosis debería titularse «El psicoanalista».

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Autor: Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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