Dejo a continuación un nuevo avería que recomiendo leer escuchando un tema («Wonka’s Welcome song») de un célebre filme: Charlie y la fábrica de chocolate.
¡Ja, ja, ja!
Realiza Luis Abad un inteligente comentario en facebook sobre dos célebres presentadores televisivos que han protagonizado una polémica esta semana, tan vacua como de costumbre. Una polémica de esas (como casi todas) que, en otros tiempos, se podrían resumir utilizando un aforismo de Debord y dando carpetazo para siempre al mundo superfluo de la televisión. Un error de apreciación porque precisamente debido a que la polémica es vacua es que logra atraer la atención. Ahí radica su poder. En desarmarnos por su capacidad de convertirse ella misma (la polémica) en espectáculo.
Precisamente porque, en el fondo, no hay polémica es por lo que la (falsa) polémica cumple su función: que hablemos de ella. Que no hablemos de Mazón, de la corrupción, del líder, de Muface, del líder, de los impuestos, de la cuota de autónomos, de los alquileres, de las riadas, del líder. Así que, a esos efectos, da igual que nos refiramos a ella utilizando una frase de Debord que otra de Baudrillard o tomando partido por el Estado. Ya que lo importante, el objetivo de quien la provoca, no es otro que la polémica ocupe el centro del debate público. Distraer la atención.

En fin. Al hilo de las reflexiones de Abad (que no reproduzco) no puedo evitar comentar lo siguiente: «Todo es performance. No recuerdo quién decía (tal vez Baudrillard) que la performance es la desactivación de toda protesta social. Espectáculo vacío que honra al poder y pone de manifiesto la impotencia. Impotencia ciudadana. Cierto es que los mejores performers son artistas del hambre. Eso sí. Exponen la derrota social sin ambages.
En el caso de los performers televisivos, (estos presentadores) lo que hacen no es tanto exponer esa impotencia sino ratificarla. Decirnos a los espectadores, a los ciudadanos: «no podéis hacer nada. No vais a entrar. El estado es nuestro. Los medios son nuestros. Vuestras mentes son nuestras. Lo tenemos todo controlado».
Supongo que a eso aluden ambos programas de un modo u otro».

Hoy también añadiría lo siguiente. En realidad, ambos presentadores ejercen la función de amedentradores. No es que ratifiquen al sistema. No. Más bien utilizan el humor y sus entrevistas y espacios como arma contra los ciudadanos. Al fondo, nos están diciendo que cualquiera de nosotros podemos aparecer allí y no nos va a gustar lo que van a hacer con nosotros. El Estado tiene muchas armas para defenderse del ciudadano. Dos de ellas son Hacienda y este par de presentadores. Cada uno ataca por flancos diferentes.
Las risas que escucho en esos programas de televisión son risas posmodernas. Tienen algo de risa y algo de advertencia. Son las risas del matón que marca territorio. Las del caradura que señala a su público. Son risas que ejercen de fronteras y barreras. Entontecen y coartan a la población. No son las risas de las comedias de Lope, de Shakespeare. No son las risas de los bufones del Siglo de Oro. No son las risas que lo confunden todo y crean el caos y, por momentos, ponen en solfa a los gobernantes. No son las risas rabeleisanas que se ríen de la pretensión de inmortalidad de los reyes, de los poderosos.

No. Las risas que se escuchan allí ni tan siquiera son enlatadas. ¡Ojalá fueran enlatadas! ¡Tendrían al menos la virtud de reconocer su artificiosidad!
Son risas que se ríen de los que las emiten.
Son risas en las que el público (sin saberlo) se ríe de sí mismo, se reconoce impotente, se sabe crédulo, acepta ser engañado. Risas cuyo objetivo es tomarle el pelo a la gente. Risas que nos están diciendo que no somos nadie, que no somos famosos (que la fama es un valor, el prioritario) y que no vamos a serlo. Risas que ejercen de barrera contra nuestras críticas, nuestras reflexiones.
Risas, en definitiva, que se ríen de todo lo que podamos decir porque son risas de quien controla el dinero del Estado, de quien sabe que si nos orinan y nos dicen que es zumo de naranja, nos partimos de risa y bebemos y bebemos y bebemos. Y votamos y votamos y votamos. Y lo hacemos en nombre de la risa, de la justicia y de la igualdad. ¡Ja,ja,ja! Shalam
أولئك الذين يخشون الاستمتاع هم أغبياء
Son estúpidos los que temen gozar





1imagen…este naranjo estaba deseando salir en la tele…cojonudo,,
2imagen…willy wonka, willy wonka,tiroliluli montes austriacos….
3imagen…solo hay dos(en la parte derecha)..no se dejan engañar,jijiji…desde el parque de yellowstones…….
4imagen…ese cuello mao es horroroso…(lleva una black star en el bolsillo)…..
5imagen….que le vamos a hacer! (oye, que vosotros tambien sois libres)….
PD…bup,bup,bup,diddy bup…..https://www.youtube.com/watch?v=QSGVD2DgWy8….louis prima & kelly smith….
1) ¿Sonríen también los fotógrafos que hacen la fotografía o simplemente trabajan? ¿Qué sucede justo después de la fotografía? Ahí está lo real. 2) Wonka psicodélico Lsd Beatles y también plastidecor. El tonto de la clase convertido en rey. El modelo de Silicon Valley antes de Silicon Valley. El chocolate del loro. 3) Esos dos son los protagonistas de 1984. El chico ya está mirando a la chica buscando una salida. 4) Lo terrible es el decorado.. New York. Manhattan. ¿Por qué? Ahí está la ideología. En el decorado. 5) Hay un personaje del Thor de Walter Simonson que me recuerda a Falstaff. Me refiero a…..claro a Volstagg, https://www.marvel.com/characters/volstagg PD: deliciosa, impresionante rehttps://www.youtube.com/watch?v=lN-4lX0QyZcpresentación que sólo puedo contrarrestar con el gran Dave.